www.mirales.es

Untitled

¡Hola! Estoy vagando por Internet y he encontrado esta página, yo soy de México y al ver esta nota me surgió una duda… Tengo a mi pareja (también mujer), al momento de tener relaciones sexuales me encanta hacerle sentir placer… pero cuando dejo que ella me haga sentir rico yo no me dejo llevar tan fácil y, aunque empiezo a sentirme muy bien, no me permito sentir un orgasmo y ella se pregunta por qué.

En alguna ocasión al hablar del tema incluso me puse a llorar y sé muy bien por qué, Sólo sé que me dieron ganas llorar al momento de ver su insistencia: ella me decía que me dejara llevar y yo le decía que no; y ella insistía y yo contestaba que no, hasta que me puse a llorar.

Habrá alguna explicación y solución a esta situación.

¡Muchas gracias!”. Fuen, 22 años.

RESPUESTA:

 www.mirales.es

Buenos días Fuen,

Antes de nada, queremos agradecerte que hayas confiado en MíraLES para hacernos llegar tu consulta.

 Por supuesto que hay solución a la situación que nos comentas y, por mi parte, trataré de ayudarte a encontrarla. Lo que nos cuentas en tu e-mail es muy habitual hoy en día: las mujeres estamos sometidas a una gran presión y nos exigimos mucho a nosotras mismas, así que cuando tenemos que dejarnos llevar y “perder el control” nos resulta, a veces, enormemente difícil. Cuando tenemos dificultades a la hora de dejarnos llevar durante las relaciones eróticas, también suele costarnos hacerlo en otras situaciones, a la hora de bailar, cantar, hacer deporte o vernos expuestas a situaciones públicas; no sé si será tu caso, pero si lo es, ¡no eres la única!

 En el caso concreto de la sexualidad, necesitaría algo más de información para poder darte una respuesta ajustada; pero con lo que nos cuentas trataré de abarcar todas las posibilidades. Por una parte, quiero asegurarme de que sepas cómo funciona “la respuesta sexual humana”, es decir, todo lo que ocurre en nuestro cuerpo y en nuestra mente desde que decidimos que nos apetece tener una relación erótica hasta que ésta termina, si es posible, después de uno o más orgasmos. Si te apetece echarle un vistazo, el artículo de SexuaLES de febrero de 2012 habla sobre el tema. En resumen, puedo adelantarte que la Respuesta sexual se divide en 4 fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución. No es necesario que se den todas las etapas en una relación erótica, pero para completar esta respuesta según hemos sido “prediseñados” de forma biológica, deberían darse todas. ¿Qué es lo importante de esto? Que esta respuesta sexual es universal, es decir, todas las personas podemos desencadenarla; y que estas fases son más o menos secuenciales (para excitarnos necesitamos desear antes y para llegar al orgasmo es imprescindible un altísimo nivel de excitación. También para alcanzar la resolución es necesario que haya habido orgasmo) Cuando, como es tu caso, no logramos llegar al orgasmo puede ser por dificultades en distintas etapas de la respuesta sexual:

– Puede que nuestra respuesta sexual se pare justo antes del orgasmo, cuando estamos my muy excitadas, pero justo antes de conseguir dejarnos llevar. Para saber si éste es tu caso, una pista suele ser que nos quedamos con un estado anímico muy negativo: toda la energía acumulada durante la excitación no sale y eso hace que nos pueda producir tristeza o enfado. Si crees que puede ser esto lo que te pasa, te invito a mantener tu próxima relación erótica con alguien de máxima confianza, en un espacio y momentos que para ti sean seguros/as (que no vaya a aparecer nadie o no tengas prisa…) y que le pidas a tu pareja (si decides que la haya, si quieres hacerlo sola, también puedes) que haga todo lo que te guste, centrándose en que tú disfrutes. Pero ¡ojo! tú también tienes que centrarte en disfrutar sin pensamientos que corten la excitación relacionados con vergüenza, culpa, frustración, deuda… el objetivo no es el orgasmo, sino que disfrutes; entonces es cuando el orgasmo vendrá, por sí solo.

– Si crees que las dificultades van más en otra dirección: que no consigues excitarte lo suficiente o que ni siquiera sientes deseo en tus relaciones eróticas (a veces se trata de eso, de que no tenemos ganas, pero nos dejamos llevar por las ganas de nuestra pareja), la solución es un poco más complicada y pasaría por ir consiguiendo poco a poco y con la práctica, que la excitación aumente. Si es una cuestión de falta de deseo (no sólo hacia tu pareja, sino hacia las propias relaciones eróticas, que a veces ocurre por estrés o por que tenemos otras prioridades), te invito a que no hagas nada que no te apetezca hacer; primero por que acabarás cogiéndole manía y creando una aversión, y segundo por que ¿acaso tiene sentido hacer algo destinado al placer y el bienestar sin que nos apetezca?

Para completar estas directrices, hemos de tener en cuenta también si has tenido orgasmos alguna vez y, de haberlos tenido, si han sido sola o acompañada:

– Si nunca has tenido un orgasmo (o dudas de si lo has tenido), convendría que reflexionaras sobre qué significan para ti las relaciones eróticas y cuál es tu papel en ellas. Porque a veces tenemos actitudes negativas hacia el placer y la excitación que nos hacen tener pensamientos durante los encuentros eróticos del tipo “no debería estar haciendo esto”, “qué vergüenza que me vea así”, “va a pensar que soy una tal”, etc. Como imaginarás, si estamos pensando en todo esto, la excitación y el placer no son posibles… y el orgasmo, menos.

– Si sólo has tenido orgasmos sola, masturbándote, puede que tu dificultad tenga más que ver con cuestiones de vergüenza ante otras personas, a mostrarte excitada, a confiar y confiarte a tu pareja. Si tiene que ver con esto, el trabajo va or ir poco a poco mostrándote un poco más a tu pareja (como nos has dicho que mantienes una relación estable, esto es más sencillo que si tuvieras que buscar compañeras esporádicas). Puedes empezar por dejarte ver desnuda y a medida que se te sientas cómoda: por dejar que te den un masaje desnuda, por dejarte acariciar, por tocarte delante de tu pareja (puede ser interesante que hagas esto hasta que estés tan cómoda, que puedas llegar al orgasmo mientras tu pareja te mira) y finalmente por dejarte tocar por ella. Este proceso puede alargarse todo lo que necesites, pero te invito a que lo hagas a menudo para ir habituándote a las nuevas sensaciones. Ya verás como al final te resulta muy placentero. Si eres capaz de hacer algunas de estas cosas sin dificultad, ve al paso siguiente.

– Si has tenido orgasmos acompañada, con otra pareja, es posible que tu miedo a dejarte llevar tenga que ver con que no terminas de sentirte segura y agusto con tu pareja actual. Deberíais revisar juntas si hay algo que pueda hacerte sentir “a salvo”, confiada y, sobretodo, si hay algún reproche o enfado que haga que puedas estar “castigando” inconscientemente a tu pareja con esto. Si es así, tendréis que encontrar un modo más provechoso de negociar ese desacuerdo o ese malestar, porque éste te perjudica a ti más que a ella. Igual no terminas de encontrar sentido a esta posibilidad, pero sabemos que gran parte de las dificultades sexuales de las parejas tienen que ver con roces y enfados ocasionados en otros ámbitos de la relación.

Por último, me gustaría recordarte que la salud sexual (el bienestar respecto a nuestra sexualidad y, dentro de esta, respecto a nuestras relaciones eróticas) tiene que ver con factores biológicos, psicológicos y sociales; y que el primer grupo es el menos frecuente. La educación sexual que recibimos, los modelos de mujeres y hombres que hemos visto, el aprendizaje que hemos hecho en nuestra biografía erótica, etc. son la clave para resolver la mayoría de las dificultades sexuales.

Espero haber resuelto tu duda. Si lo deseas, no dudes en volver a contactar con nosotras.

Un abrazo,

Patricia Huelves

SexuaLES




There is 1 comment

Add yours

Post a new comment

Click to Hide Advanced Floating Content
 
Click to Hide Advanced Floating Content
 

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de análisis. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra Política de Cookies.
Más información sobre cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies