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7 razones para no pillarse los dedos con una tía con pareja

Sí, es verdad. Ella lo puede haber empezado todo. Una chica que siempre te ha gustado, pero que está acompañada, te aborda y te dice cosas lindas. Ella es fantástica. Tú dudas, te alejas, te sientes culpable, la imaginas, sabes que es una tía espectacular en todo sentido, exactamente la que estabas esperando, buscando, imaginando. Llegó a tu vida. Le gustas. Ya, OK. Le gustas aunque sea un poco. Está con alguien. Te jode la infidelidad, joderle la vida a otros. De pronto, ves una mínima fisura en su relación, actos crueles de su pareja, algo, sus manos, su piel, te hacen meterte por esa mínima fisura. Tus amigos te dicen que pares, con toda razón. ¿Tú? Aburrida de la soledad, no deseas reprimir tus emociones. Tampoco quieres intentar nada, ya que eres una tía respetuosa. Ella también lo es y no están en plan saliendo, chateando. Pero se sienten las luces de colores, el gusanillo en la barriguilla, la descarga de alta tensión y un extraño cortejo, bastante sutil. Pero estás en el in-between, en el medio, en la bisagra, en el híbrido.

Pero, con todo, te pillas los dedos contra la puerta. Tus amigos tenían toda la razón.

Te digo que no debes. Sobran las razones. Pueden ser más de diez, aunque debería bastar con una.

O dos.

O tres.

Lee esto y congélalo todo de una maldita vez. ¿Entendido?

  1. TIENE PAREJA.

Te jode la infidelidad. Para ti, las relaciones son de dos, sin sucursales. Pura casa matriz. No te gustaría hacerle a los demás lo que no quieres que te hagan.

Debería bastar con este requisito para que te des la media vuelta y te vayas corriendo más rápido que Carl Lewis en Los Angeles 1984. Este es el alfa y el omega del no rotundo. Pero no. Terca y caprichosa, eres una humana. Sientes que ese “little something” te hace bien. Te mientes a ti misma y dices “yo lo puedo controlar”. Como las drogas.

No.

Frases engañosas: “La relación no va bien”, “Eso se acaba en cualquier momento”, “No está tan segura de su amor” y la más retarded de todas: “Se está engañando a sí misma, en realidad, soy yo la que le gusto, pero no lo quiere admitir”.

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  1. EL CASO DE UNA EVENTUAL RUPTURA NO TE LA PONE TAN FÁCIL.

Imaginémonos que, como ella dice, o como crees notar, o como coño te montas la historia en la solitaria cabeza, ellas llegan a terminar un día. Un día no muy lejano del hoy. Pongámonos en la macabra hipótesis: en 3 meses, contados desde hoy, las sonrisas luminosas se convierten en cenizas. Entonces tú, alma de cántaro, celebras ese final. De manera macabra, celebras ese final. Fulana está soltera: suelta en plaza, hay que entrarle. Tu desesperación la bombardea de mensajitos.

Pero no.

¿Conoces lo que es el duelo?

Ah, vale. Que siempre has estado sola. Bueno, pues te cuento: demorará de dos a tres meses (como mínimo) quitarse de encima esos recuerdos, deshacer los hermosos mantos que teje la costumbre, devolver herencias, sanear el alma. No querrá estar con nadie por un buen tiempo.

Pero si se te hace el milagro y se te aparece la virgen, y efectivamente le encantas y empieza contigo nada más acabar con ella: habrá “dejado-a-su-novia-por-ti”. Serás la mala de la película, la robamaridas, una Isabel Preysler como una catedral. Y sin Photoshop.

Te va a saber demasiado mal.

Frases engañosas: “Cada historia es diferente” , “Cada persona es un universo”, “Como somos la una para la otra, no podemos esperar”.

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  1. GALLINA QUE COME HUEVO, NI AUNQUE LE QUEMEN EL PICO.

Pasaron los tres meses de duelo, de flamígeros intercambios de ex tratando de conjurar el dolor. Como al mes y medio, o así, se secó las lágrimas en tu hombro. Luego, puso su cabeza en tu hombro, como la canción. Pasaron los tres meses de duelo. Salen. En efecto, lo que se olía meses atrás se confirma: son la una para la otra, son el anillo en el dedo, es la horma de tu zapato y el roto de tu descosido, de ese descosido corrido de años de soledad. La relación se inicia. Tu soledad se acaba. Pero bueno, gallina que come huevo, ni aunque le quemen el pico: ¿recuerdas cuando, en la soledad de la noche, ella aprovechaba para arrimarte el piano mientras la novia dormía? Fuiste cómplice secreta de esa anomalía.

Hoy es tu novia, llevan como un año y medio juntas. Han tenido ya sus peleíllas, pero la cosa va mejor que con la otra. Son más compatibles. Pero gallina que come huevo, ni aunque le quemen el pico. Y aparece esta nueva tía espectacular, y también le arrima el piano en medio de la oscuridad.

La cabra tira al monte.

Frases engañosas: “Pero si lo nuestro va bien, no necesitará hacerlo”, “A mí me quiere como a nadie, descuida”.

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  1. NO ERES EL PARACAÍDAS DE NADIE.

Estás sola, sí, es verdad. No es una tragedia, aunque lo quieras mirar así. Hay un dolorcito en el alma, una rajadura en el corazón. Se siente en cada esquina, en cada silla vacía en un restaurante, en la comida que siempre sobra, en la mitad vacía de la cama que quisieras llenar con ella. Ella, que es linda y hermosa y todos los adjetivos cursilones que le quieras atribuir, se acerca a ti con un sospechoso sentido de oportunidad: cuando la dejan un poco de lado, cuando tienen crisis y peleas. Corre hacia ti, te invita a salir, hacen planes. Tú, que estás sola, sí, es verdad, corres hacia ella. Dejas todo lo que estás haciendo para rellenarle el agujero. El oficial de reserva, enmohecido, siempre está listo como los boy scouts. Como los bomberos. Se sacude el olor a naftalina, se limpia un poco el moho y sale corriendo en busca de su aprovechadora y ocasional amada. En mi tierra dicen: “para idiotas, los bomberos”. Sí. Eres una idiota: te están utilizando.

No solamente para ese momento, sino para un eventual final. Y es que, tal vez, el problema no sea ella, sino algo estructural, el sistema, el contexto que nos rodea a las mujeres que amamos mujeres. El lesbianismo es un camino duro y su problema principal es LA ESCASEZ. Por eso, el miedo a la soledad (la vivo y no es nada bonita), impulsa a algunas a buscar el “por si acaso”, el “botiquín de auxilio”.  En cierto modo es comprensible.

Luego llega el momento en el que cumpliste con tu cometido. Y las novias felices regresan al calor de su propia chimenea. ¿Tú? De nuevo al moho y al trastero del olvido, hasta la próxima crisis, hasta la próxima llamada, que será de acá a dos meses.

O quizás nunca.

Frases engañosas: “Pobre”, “Allí estaré para salvarla, con los brazos abiertos”, “Es tan linda que soy capaz de esperarla: una tía que merece la pena”, “Qué mala su novia, creo que ella necesita que la escuchen y estaré encantada de hacerlo”.

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  1. LA NOVIA SIEMPRE, SIEMPRE TENDRÁ LA SARTÉN POR EL MANGO.

Ésta es una regla de oro de 18 kilates. Tú no estás con ella. La novia sí. Tú estás en casita, escribiéndole poemitas mirando el cielo y suspirando por ella. Oye, tonti: la novia la abraza (bueno, eso se supone), siente su respiración, convive y conversan. Tienen muchos espacios y oportunidades juntas. Ella te había buscado, habíais pasado momentos mágicos, dulces y, según tú, inocentes. Sentiste que claro, alguien que está bien con su pareja no hace eso, que por algo será. Sí: se llevan de los pelos, sus peleíllas no son normales en ese momento. Pero siempre hay un rincón, un espacio, un viaje, una promesa de consolidación, un polvazo de reconciliación que es tan sagrado que sella cosas y sana corazones. Llega la remontada. Lo que no te mata te hace más fuerte, dijo Nietzsche.  Pero, digo yo, lo que hace más fuerte a unos debilita, al menos, la posición de otros. Entonces, lo único que tienes que entender es que, para ella, eres un objeto de usar y tirar. “Nos hemos prometido que, de ahora en adelante, haremos los deberes. No nos debemos ver más”. Es decir, como se vuelvan a prometer la luna, se te acaba el chollo, hija mía.

Antes de que eso ocurra: date la media vuelta y vete, anda.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=y-Kh7OjsxSc[/youtube]

Frases engañosas: “Esa cercanía también puede generar el efecto contrario: más exposición a una ruptura”, “Ni tan sartén por el mango, también la puede cagar”, “La relación ya está desgastada”.

  1. TE PUEDEN PEGAR UNA HOSTIA…

Emocional y (dependiendo del nivel de la novia) hasta física. En serio. Por meterte en las procelosas aguas de las mujeres “ocupadas”. Un término dicho de manera demasiado descarnada. Le lee el Facebook, o el email o el Whatsapp. Luego te acusan de meterte en relaciones, pero tú solamente estabas siéndole fiel a tus sentimientos, dejándote llevar. Caminabas de puntillas en los pasadizos ajenos.

Frases engañosas: “Ella no es celosa”, “Ella no la quiere”, “A ella le da totalmente igual”, “Que me pegue la hostia, yo se la devuelvo dos veces”.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=DupNE-pcXvQ[/youtube]

  1. TODO ESTÁ EN TU CABEZA.

“Ella es así”. Y, simplemente, estaba tratando de ser amable. Nuevamente: la soledad te genera tanta sed que, en medio del desierto, aparecen los espejismos. Ella no era una excepción. No le gustas. Simplemente, está tratando de ser amable, sencilla, directa, divertida. Le encantas, pero sólo como persona. La amistad: tu zona.

Frases engañosas: “No, qué, ¿de nuevo así?, no me lo creo”. “Y entonces, ¿por qué me dijo ‘qué linda eres’?”, “Me dio ‘señales’”.

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El pequeño Bonus-Track (a consumir con mucha moderación):

TRES RAZONES POR LAS CUALES CONVIENE FIJARSE EN ALGUIEN CON PAREJA.

  1. SÍ, LA CHICA ES ESTUPENDA, ES ESTUPENDA DE POR SÍ, PERO NO ES TU MOMENTO, NO ESTÁS PREPARADA PARA UNA RELACIÓN.

Os habéis conocido tarde, pero no importa. Aún tienes problemas que resolver contigo misma. Además, que la novia “cargue con el muerto” y se responsabilice. Que pase un tiempo prudencial. No tienes tiempo para nadie: tienes que acabar el Master, consolidarte en tu carrera. Tienes que estar totalmente a la altura de la mujer de tu vida.

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  1. SE REDUCEN LOS NIVELES DE ANSIEDAD.

Al no tener que chatear siempre, o estar llamándose, no estás demasiado pendiente de que te escriba. O sí. Un poco. Pero lo justo. Ella tiene que cumplir con otra persona. Contigo no. Ni viceversa. No hay reproches ni reclamos. No hay el: “¿Por qué no me respondiste cuando te envié la foto de mi ensalada a la hora del almuerzo?”.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=_Qm1Bagtz38[/youtube]

  1. SÍ, ES VERDAD, PUEDE PASAR: LA RELACIÓN ESTÁ EN PUNTO MUERTO, SÍ LE GUSTAS, QUIERE CAMBIAR DE CHIP, HA ENCONTRADO A LA PERSONA IDEAL.

Esto es muy poco probable, pero sucede. El número de parejas que no funciona es elevado. Puede pasar, también, que, en el camino, en medio de una relación anodina, aparece una persona deslumbrante. Y, ¿por qué no?. Esa persona deslumbrante puedes ser tú.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=8Z0HpmZeg4w[/youtube]

Cara Banshelle




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