
Este mes, dejando aparcado el cómic o las obras de arte, ponemos el objetivo sobre dos series de animación (anime) que seguro nos harán mantener la tensión, la intriga y la emoción. Son perfectas para los amantes de la acción, y además contienen su dosis correspondiente de romance lésbico. Intentamos acercar así un poco más este tipo de género a nuestras lectoras.
Sin duda alguna, tanto para quienes siguen de acerca los cómics o películas de animación, como para aquellos que aún no se han adentrado o ni tan siquiera asomado la nariz por este tipo de terreno, las series que os dejamos a continuación son aconsejables. Están diseñadas totalmente para adultos, con su cargamento correspondiente de enrevesada trama, y de ficción, riesgo, sexo, intensidad, violencia y protagonistas femeninas atípicas y despampanantes (entre las hay que contar varios personajes lésbicos).
Ikki Tousen

Serie de animación que consta de cuatro temporadas, aproximadamente de una media de doce o trece capítulos cada una. Como muchas de las de su género, es la adaptación animada de un manga de Yuji Shiozaki del mismo nombre. Su argumento está basado en una leyenda sobre la era de los tres reinos, antes de la unificación de China. Los héroes legendarios que tomaron parte en aquellas batallas se reencarnan en los guerreros protagonistas de esta historia, hombres y mujeres con una sed insaciable de combatir, conservando los roles exactos de sus antepasados. Serie de acción, lucha, escenas picantes, sexo e intriga. Es famosa por el diseño voluptuoso de sus personajes femeninos, por su estética fetichista y su erotismo exagerado: chicas desnudas, tetas y bragas a diestro y siniestro. En cuanto a la temática lésbica, existen dos personajes femeninos explícitamente homosexuales, aunque el resto del elenco no deja de juguetear entre sí en varias ocasiones. Este recurso es utilizado por sus creadores como fan service para atraer la atención de la audiencia. En la primera temporada es Ryofu Honsen quien pone el punto lésbico al asunto, protagonizando las escenas más fuertes de la temporada, incluida una violación a una de sus contrincantes y rivales más poderosas después de dejarla inmovilizada a causa de una pelea. Mantiene una relación amorosa con otra de las féminas de esta historia, quien se convierte en su compañera inseparable. Su futuro no es muy halagüeño, puesto que es asesinada antes del último capítulo de la primera temporada, pero vuelve a reaparecer más adelante, aunque sin demasiada relevancia.

Kanu Unchou, probablemente uno de los personajes más sensuales del mundo creados en la ficción, toma importancia a partir de la segunda temporada y no la abandonará hasta el final de la serie. Es una de las más potentes luchadoras y su misión no es otra que proteger a Ryuubi Gentoku, de quien está enamorada profundamente. En la tercera y cuarta temporadas ambas nos dejan escenas más que subidas de tono para deleite de sus seguidores.
Ikki Tousen no pretende ser más que una serie que cumple la correcta función de entretenimiento y esparcimiento; no va más allá. Su trama es fantástica, cómica y violenta. En definitiva, es una serie de aventuras para los aficiones a la acción. Eso sí, la ambientación, la técnica y el diseño de los personajes es espectacular.
Las hijas de Mnemosyne
Otra de las series de animación que nunca falta en el listado de animes lésbicos o yuri es Mnemosyne, cuyo extraño nombre ya viene precediendo y advirtiendo de lo insólito de su argumento.

Rin es una mujer que, aparentemente, trabaja dirigiendo una oficina de búsqueda de objetos perdidos junto a Mimi, el otro personaje femenino de esta trama. Las dos mujeres mantienen una peculiar relación, y a medida que progresa la historia se va desvelando la magnitud de la misma, aunque no será esta la única relación lésbica que Rin protagonice.
Los elementos clave que sazonan la acción son varios y sorprendentes. Se combinan diferentes temas para conformar la aventura, como la inmortalidad de la que goza Rin. Su personaje mantiene las mismas características a lo largo del tiempo, a medida que los que conviven a su alrededor van cambiando. Este rasgo es una de las principales curiosidades que se van descubriendo en el desarrollo de la serie, y que mantiene la curiosidad hasta el final de la misma. El mismo elemento que convirtió a Rin en inmortal, aplicado a un hombre, transforma a este en un ser con aspecto de ángel. Pero a diferencia de lo que ocurre con las mujeres, estos hombres pasan a sufrir junto con su transformación una existencia vital extremadamente corta. Mujeres inmortales y ángeles caducos, forman un complemento fatídicamente irresistible que las empuja a ellas a entregarse, sin poder controlarlo, a estos ángeles que devoran literalmente a las mujeres inmortales, desencadenando así su única posibilidad de morir.

La serie del año 2008 compuesta de seis capítulos no deja indiferente al espectador, pues el argumento y la sucesión de acontecimientos y continuos descubrimientos del rompecabezas que forma la historia saben perfectamente mantener la expectación.
Un anime de ciencia ficción, personajes sexies, yuri, emoción, crueldad, orgías, alcohol, misterio y enigma para quien quiera entrar en los dominios de la imaginación.
Más información
Ikkitousen
1 temporada Ikki Tousen
2 temporada Ikki Tousen: Dragon Destiny
3 temporada Ikki Tousen: Great Guardians
4 temporada Ikki Toussen: Xtreme Xecutor:
Ikki Tousen
Mnemosyne
¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.