

¿Puede considerarse una ‘familia’ a una pareja homosexual que se consolida con los años y que, además, continúa compartiendo su vida con el mismo amor que en sus inicios? O, por el contrario, ¿una familia debe tener descendencia para que se considere como tal? Nadie mejor para responder esta pregunta que las propias parejas que cumplen esta premisa. Pero adelantamos que no todos tienen la misma visión y que la diversidad es la constante.
Frente a los estereotipos homosexuales de promiscuidad, el italiano Stefano Consiglio nos expresa la cotidianidad de nueve parejas homosexuales totalmente consolidadas. El director viaja por nueve ciudades europeas para mostrarnos cuál es la opinión que, en distintas partes del mundo, tienen estas parejas sobre el concepto de familia.
La primera historia nos acerca a Alejandro y Marcos, dos estudiantes universitarios en Catania que se conocieron por Internet. Ambos resaltan la dificultad de encontrar pareja en poblaciones pequeñas, y aún más en la tradicional Italia. Después vamos a Versalles, donde Nathalie y Valerie viven felizmente con su hija Sasha y nos cuentan cómo fue su experiencia de quedarse embarazadas. También en Francia están Catherine y Christine, que viven en París. Llevan juntas veinte años, de los cuales han pasado por varias adversidades.
El documental también nos acerca a Emiliana y Lorenza, que llevan unidas siete años y aún mantienen una frescura especial en sus miradas. Esta pareja tiene colgada en su casa una postal entrañable de dos viejecitas cogidas de la mano y que les marca el futuro que desean tener juntas. Por su parte, Gino y Massino llevan juntos desde hace treinta años, con cambios importantes que han influido en su relación. Después regresamos a París para reunirnos con Gaël y William, que dirigen juntos un restaurante. Finalmente llegan las españolas, donde conocemos la vida en Barcelona de Marisol y María, ellas tienen tres hijos y confiesan que se han quedado con las ganas de tener otro más. Es hilarante la historia de cómo empezaron a estar juntas.
De todas estas entrevistas, derivadas de parejas tan diferentes, podemos observar que el término familia está interiorizado y que se aplica a cómo decida sentirse cada uno. Es curioso cómo sólidas parejas de gays y lesbianas no se consideran una ‘familia’ ni aspiran a tener hijos debido a su condición sexual. El amor basta fue el documental que cerró La Noche Temática que La 2 le dedicó al Orgullo Gay. Considero un buen cierre el mostrar la normalidad de las parejas homosexuales. Y es que no es la homosexualidad la que nos define como parejas sino el deseo de compartir nuestro amor con la persona que hemos escogido para tal fin.
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Enlace para ver el documental:
¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.