
Retomando de nuevo recomendaciones de cómics y series de animación lésbica, en concreto yuri (léase para quienes no tienen claro este concepto el siguiente artículo: ¡Yuri! Amor entre mujeres en manga y anime), este mes vamos a darle un repaso a uno de los títulos que más suenan dentro de todas las series de animación lésbica: Strawberry panic!

De esta historia existen varios formatos que fueron publicándose debido al éxito que alcanzó la misma. En el año 2005 se comenzó a editar en formato cómic (manga); más tarde aparecieron unas novelas ligeras, o lo que conocemos más comúnmente como novelas cortas; y en el 2006 empezó a emitirse una serie de animación compuesta de 26 capítulos que se ha convertido en uno de los máximos referentes en anime yuri o de temática lésbica hasta el momento.

¿Qué es lo que hace diferente a Strawberry panic del resto de historias de la misma índole? Una de sus características más atractivas (por lo menos para las lesbianas) es que la trama se desarrolla solamente entre chicas. El escenario donde se suceden las diferentes historias de los personajes está ambientado en una especie de residencia estudiantil, y digo especie porque toda la serie está basada en un entorno de fantasía. Dicho edificio está dividido en tres academias diferentes cuya construcción arquitectónica quiere simular una fresa geométrica (de ahí el título). Las tres academias colaboran entre sí para diferentes asuntos y los personajes se van interrelacionando, pero las parejas sentimentales se forman entre integrantes de la misma. Absolutamente todas las chicas que conviven en este lugar idílico se sienten atraídas o están enamoradas de alguna de sus compañeras. El anime es abiertamente lésbico y, debido al carácter fantástico que lo envuelve, las vicisitudes de sus protagonistas se mueven entre el romanticismo, el drama o la comedia en un mundo únicamente de mujeres y de las relaciones amorosas entre ellas.

El eje central sobre el que se va desarrollando el anime es el amor que surge entre Nagisa y Shizuma. La primera es una recién llegada que despierta inmediatamente el interés del resto de las estudiantes, incluidas su compañera de habitación (de la que se verá obligada a zafarse de vez en cuando) y Shizuma, atractiva y rebelde, quien es adorada por casi todas (situación de la cual suele aprovecharse para mantener encuentros casuales con cualquier chica que se cruce en su camino). El triángulo amoroso está servido y Nagisa irá atravesando varias fases hasta descubrir el fuerte sentimiento que la une a Shizuma.

Además de la relación principal otras tantas se van sumando, incrementado así el interés notablemente y la intriga en el desarrollo de los episodios. La historia amorosa de otras parejas que se van formando y sus peripecias cargan el anime de contenidos más que suficientes para entretener a cualquiera durante una temporada.
Otro punto destacable, y por el que (de paso sea dicho) esta serie despierta la atención de sus seguidores es que está repleta de escenas un tanto eróticas, como desnudos, y coloca a atractivas señoritas en actitudes más que cariñosas entre ellas; y para más inri la residencia está dirigida por monjas. Casi todos los tipos de lesbianas están representados, desde femme hasta butch, y el arco iris variado de personajes deja poco más que desear.
Inserto un vídeo que resume escuetamente el contenido central de la serie. Además, en el apartado de más información tenéis enlaces para conocerla. Ahora ya solo os queda verla.
Más información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Strawberry_Panic!
http://www.mcanime.net/descargadirecta/anime/strawberry_panic/6176
http://www.gomanga.com/manga/strawberrypanic.php

¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.