
A primera hora de la tarde, mientras en la radio sonaba un clásico de Mecano, me sorprendí a mí misma tarareando el estribillo de la canción a mi manera:“Sombra aquí, sombra allá… Mastúrbate, mastúrbate… Un espejo de cristal… Y tócate y tócate…” Si es que mi mente es muy lista y sabe cuándo mi cuerpo necesita algo de marcha. Esto lo soluciono yo ahora mismo.
No hay nada mejor para reducir el estrés y mejorar el humor que dedicar un ratito a darse placer a una misma (eso no significa que esté subsanando falta de sexo o que no tenga una pareja que me haga gozar). La masturbación tiene grandes beneficios y puede mejorar la vida sexual. De hecho, según diversos estudios, las mujeres que se masturban a menudo disfrutan de una vida sexual mucho más activa, abierta y placentera. Lo malo es que parece ser un tema tabú entre nosotras. Cuántas veces habremos comentado con unas amigas la gran noche que pasamos junto a nuestra pareja o al lado de una desconocida que nos ligamos la noche anterior. Y, sin embargo, nunca hablamos de lo que nos divertimos la otra tarde en casa mientras nos masturbábamos frente al espejo o en el baño del trabajo o en la cocina de nuestros padres…

Así que vamos a hablar de ello y, sobre todo, a tocarnos. Examina tu punto G, el clítoris y otras zonas erógenas. Averigua qué ritmo y presión te produce más placer y continúa hasta alcanzar el orgasmo. Acostada, sentada, en la ducha, frente a un espejo, piernas separadas o piernas muy juntas… Descubre la posición que más te acomoda, y a practicar. Sondea tu vulva con caricias, abre los labios externos e internos y estimula el clítoris con tu dedo corazón, realizando movimientos hacia delante y hacia atrás, en círculos, introduciendo los dedos o con ligeros y suaves golpecitos.
Pero el camino más seguro para llegar al mejor orgasmo es que no te concentres en un solo punto; jugar con otras partes erógenas es la vía más segura al clímax. Todo el cuerpo es una fuente de placer, y zonas como tus pezones o el vientre son también muy sensibles a la estimulación. Afortunadamente, hay infinitas variantes y posibilidades que puedes ir descubriendo.
Aunque soy una gran defensora de los dedos, los vibradores, los dildos y otros juguetes sexuales suelen ser también una forma eficaz y rápida para llegar al orgasmo, pero si no tienes ninguno siempre puedes recurrir a unas cuantas sugerencias caseras que he encontrado por Internet:
Y ahora, manos a la obra. ¡Nunca mejor dicho! A tomar posiciones y a empezar a masturbaros, a tocaros, a explorar vuestro cuerpo y, si se os ocurre alguna otra forma original de llegar al clímax, no dudéis en mantenerme informada.
Comentarios de Mirales generados por Disqus
¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.