
Este mes, como algo excepcional, abandonamos a las mamás lesbianas para centrarnos en los papás. Y esto se debe a la gravedad de la situación de las familias formadas por dos papás y sus hijos e hijas. Viven en un limbo legal y no lo podemos consentir. Como dicen en su plataforma:"Son nuestros hijos".
¿Cómo te sentirías si cuando naciera tu hijo fueses al Registro de turno y te dijesen que no le inscriben porque biológicamente no puede tener dos madres? ¿Frustrada, discriminada, cabreada, menospreciada? ¿Cómo reaccionarías? Estoy convencida de que la mayoría de nosotras movería Roma con Santiago para conseguir que nuestros hijos e hijas fuesen ciudadanos legales. Y esto es lo que están haciendo los más de 50 matrimonios gays que tienen más de una veintena de niños en un limbo legal. Para esto han constituido dicha plataforma.

Todos estos niños han nacido por gestación subrogada en otros países, ya que en España (como en Francia, Reino Unido, Suecia, Holanda y Alemania, entre otros) está prohibido expresamente. La gestación subrogada es fácil y difícil, dependiendo del prisma por el que se mire. Ejemplo: Quiero tener un hijo. Biológicamente con mi marido no puedo, pero hay mujeres dispuestas a hacerlo y países con legislación favorable. Lo hago. Fácil, ¿no? Ahora bien, voy a un país como Ucrania o India, o a alguno de los ocho estados de EEUU donde es legal, hago las gestiones y pruebas oportunas, encuentro a una mujer que quiera hacerlo, me dejo en ello miles de euros y un coste emocional importante y cuando, por fin, mi hijo o hija nace y estoy más feliz que nunca, voy al Registro y nos deniegan los derechos más fundamentales. Ya no es tan fácil, ¿verdad?

Para mí y para millones de personas en este país es un hecho evidente el que Manuela es hija de Toni y Juan, que Rodrigo es hijo de Iván y su marido Ricardo, y el que esos veintitantos niños tienen dos padres. Pero parece ser que cónsules como Enrique Ruiz Molero no están tan de acuerdo. Realmente me pregunto cómo puede ser esto posible. Pues esto es posible gracias a que, incluso antes de llegar a ser funcionario de una embajada, la Escuela Diplomática de España alienta a sus alumnos a discriminar este tipo de situaciones. Tanto es así, que Malena, opositora a carrera diplomática, acaba de ser suspendida en su examen gracias a que es una persona que aplica la Ley. En un ejercicio del examen proponían si sería posible inscribir al hijo de Manuel y Víctor (supuestos nombres). Con la Ley en la mano Malena contestó que si Manuel y Víctor están legalmente casados y son ciudadanos españoles no habría de haber problema alguno al inscribirlos. Según la Escuela Diplomática, esto es un error y la estudiante queda suspensa. Malena impugna la nota y recibe esta contestación literal: “El principio biológico impide la inscripción”, porque presuponen que dos hombres, por su propia naturaleza, no han podido tener un hijo. PERO, y aquí tenemos ventaja, las mujeres, fíjese usted, aunque seamos dos sí que podemos, ya que no estamos teniendo ningún problema (que se conozca) con la filiación de nuestros hijos.

Según la Constitución todos somos iguales y no se nos podrá discriminar por razones de sexo, religión, raza u orientación sexual. La Ley 13/2005 que regula los matrimonios dice que serán iguales si los contrayentes son de distinto o del mismo sexo y la Instrucción de la DGRN (Dirección General de Registros y Notariado) 15317 del 5 oct/2010 permite la inscripción de niños nacidos por gestación subrogada. Todo esto nos avala en nuestros derechos. Conclusión: en los Registros se saltan los derechos básicos, las leyes y las instrucciones, y ¿qué recibimos de parte de nuestro Gobierno socialista? NADA. Hacen oídos sordos a nuestras quejas. En palabras de Pedro Zerolo: “La instrucción está a punto de resolverse, sólo quedan cuestiones técnicas”.
Mientras se resuelven las “cuestiones técnicas”, la plataforma SNH sigue movilizándose y reclamando sus derechos. Tienen una campaña en Actuable solicitando nuestra firma para hacer presión y que todos estos niños tengan su DNI como ciudadanos españoles y, por ende, estén registrados como corresponde.

Además de esto, en abril le escribieron una carta abierta al vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, preguntándole si nuestro Gobierno socialista tiene pensado hacer algo al respecto o van a seguir ignorando nuestras necesidades. También le llegó una notificación a la directora del INSS de Madrid debido a los problemas que surgen al solicitar la baja por paternidad. Sólo dos hermanos mellizos consiguieron, en Valencia, ser inscritos. Pero la felicidad duró poco, ya que la Fiscalía denunció este hecho. Se aceptó a trámite, el Juzgado pertinente dio la razón a la Fiscalía y estos dos bebés perdieron la nacionalidad por resolución judicial. ¡Increíble!

¿A dónde vamos a llegar? ¿Cuántos niños y niñas ilegales en su propio país van a dejar? ¿Se debe modificar la ley que regula la gestación subrogada? En el caso de que se modificara, ¿cuál sería la modificación correcta? En este momento hay dos opciones: la primera sería la que todos tenemos en la cabeza, la que utiliza EE.UU., que es realizar un contrato con una compensación económica importante. O la que practican en países como Canadá o Brasil, que consiste en la subrogación altruista, o sea, no comercial. En este caso, la persona que lleva a cabo el embarazo tendría que ser familiar directo hasta 2º grado de consanguinidad.
Elijáis la que elijáis decidlo, haced ruido, ayudad a crear un país más justo para todos.
Para finalizar, una última reflexión a modo de cotilleo. Todos sabemos que Miguel Bosé ha sido papá de dos mellizos, Diego y Tadeo. ¿Qué método pensáis que ha elegido? ¿Habrá tenido problemas en el registro de sus hijos?
Más información:
Comentarios de Mirales generados por Disqus
¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.