Familia y conflicto (en la pasada Nochebuena)

Foto de Pepa Santamaría

La familia, como cualquier otra cosa, será lo que nos esforcemos en que sea. La familia es la encargada de transmitir valores heteronormativos y patriarcales, claro, pero también es la que puede ofrecer un refugio seguro frente a una sociedad heteropatriarcal que puede acosarnos desde todos los ángulos posibles. La familia puede ser un lugar violento y lleno de odio, pero también puede ofrecernos amor incondicional, solidaridad a prueba de bombas y apoyo en los peores momentos.

La familia puede matarnos y salvarnos. La familia puede ser ésta que conocemos o cualquier otra que formemos. La familia es, siempre y en todo caso y sea como sea,  una fuente de conflictos y para esto último no hay solución porque los seres humanos crecemos, maduramos, nos hacemos adultas y adultos gracias o a pesar del conflicto: crecemos con los que nos cuidan y también “contra” quienes nos cuidan. No podemos escapar a los conflictos familiares porque eso es, en parte, lo que nos hace humanos. Las relaciones con nuestros padres o madres, o con las personas que nos cuiden cuando somos niños, con las que nos dan seguridad, cobijo, alimento, esas relaciones van a ser inevitablemente conflictivas. Esos conflictos pueden dejarnos heridas permanentes o ser, por el contrario, lo que nos enseñe el camino dela maduración. Loimportante no son los conflictos, sino la manera en que los resolvamos.

Ahora que ha pasado la Navidad todas hemos tenido una sobredosis de familia y también hemos tenido sobredosis de gente que se queja dela familia. Séque hay familias terribles que pueden hacer la vida de las personas lgtb imposibles, pero también se que muchas personas lgtb estarían muertos si no fuera porla familia. Asíque las familias, como las personas, son complejas, ambivalentes y hay que juzgarlas una a una. Y tener siempre claro que una familia es una comunidad de personas unidas por vínculos de sangre y/o vínculos de afecto; que hay familias de elección y familias que nos vienen dadas. De las familias que nos vienen dadas por los lazos consanguíneos llegados a un punto de la vida podemos prescindir. En todo caso, no hay que mitificar las supuestas bondades de las familias por elección porque no son mejores ni peores; seguramente éstas estén formadas por personas lgtb igual que nosotros, pero eso no hace que necesariamente nos quieran más, nos protejan más, nos cuiden más. Al mismo tiempo, el hecho de estar unidos por vínculos biológicos con la familia tradicional, tampoco hace que nos quieran más, nos protejan más o nos cuiden más; ni, sobre todo, que unas personas sean mejores que otras.

Llegados a una determinada edad cada uno/a puede escoger con quién quiere pasar su tiempo y a quien va a entregar su afecto. Lo que es claro es que si mucha gente no rompe con su familia de origen, o al menos no del todo, será por algo, porque algo obtiene, será porque en el cómputo entre afecto y exigencias, el primero sale ganando. También suelo pensar que en la familia hay que hacer el mismo esfuerzo que en los demás ámbitos sociales: en el trabajo o en el círculo de amistades, es decir, aquí también resulta una exigencia salir del armario como persona no heterosexual. Y eso cuesta siempre y puede ser más fácil o más difícil que hacerlo en el trabajo, por ejemplo, dependiendo dela familia. Ningunamadre se muere al enterarse de que su hija es lesbiana y no es frecuente que te echen de casa si apareces en la cena de navidad con la novia (aunque puede ocurrir) Las estadísticas que manejamos son, por el contrario, que las familias españolas suelen aceptar a sus hijos e hijas gays y lesbianas, al menos las más jóvenes y al contrario que en EE.UU, por ejemplo, donde sí es muy posible que se expulse al hijo o hija gay o lesbiana. Tampoco podemos olvidar que hay maneras de presionar, o directamente torturar, que no están relacionadas con la expulsión de casa, como obligar a un chico o chica a acudir a una terapia “correctiva” o a una terapia psicológica para curarse de la homo/transexualidad.

Mi familia me gusta, esa es la verdad, aunque de sobra sé que no todas las familias son comola mía. Noes que todo haya sido fácil, que no lo ha sido, pero en ese cómputo al que me refería antes, salgo claramente ganando. He tenido conflictos terribles, épocas de no hablarme con uno u otro, he tenido y he dado disgustos, he tenido y he visto llantos, he dado voces, portazos, me he marchado lejos y después he vuelto. Pero la verdad es que me han apoyado y ayudado más allá de lo imaginable; han impedido que me hundiera cuando estaba casi hundida, han estado a mi lado en momentos muy difíciles y, sobre todo, me han querido. No siempre me han entendido y aun ahora creo que no me entienden, pero lo bueno es que me quieren a pesar de eso.

Mi familia celebra una cena de Nochebuena a la que acude gente muy variopinta. Somos hermanos y hermanas de diferentes padres y madres, somos parejas y formamos familias con nuestras ex parejas, que siguen acudiendo a la cena de Nochebuena. Nos juntamos hijos e hijas, sus parejas, sus ex, varios primos que son como hermanos, mujeres y maridos que son como padres y madres, ex cuñadas que son como hermanas, mis novias y los novios de mi hermana. Somos gente unida por la sangre y unida porla elección. Ya pesar de no ser una familia corriente hay que negociar e incluso hay que ceder. Eso he hecho este año, en que mis padres sólo aceptaron que fuera a la cena con mi novio transgénero una vez que di su nombre femenino y así le “normalicé”. Sólo así se quedaron tranquilos y se pasaron la noche usando ese nombre con el que él no se reconoce. Así que las  personas mayores de la reunión le llamaban de una manera (en femenino) y mis hermanos y yo en masculino. Fue una guerra sorda e incómoda durante toda la noche que terminó sin un ganador claro. Aun así disfrutamos y nos reímos.

Al día siguiente mi madre, por teléfono, se refirió a él en masculino.




There are 2 comments

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  1. Mara Blackflower

    Me gusta el artículo pero, por favor, que está lleno de erratas Que alguien le ponga punto y separe las palabras por favor -.-

  2. Aroa

    Me ha gustado mucho el artículo, yo tengo una historia familiar muy dura por parte de mi “padre” pero está ya muy atrás…por suerte, tengo una madre y una familia materna maravillosa que siempre me han aceptado tal y como soy. Hace dos años me fuí a vivir con mi novia y al poco tiempo pasó algo que me obligó a volver a casa de mi madre y siempre la agradeceré que, sin dudarlo dos veces, llamó a mi novia y la convenció para que se viniera también para no tener que separarnos mas, ya que, vivíamos lejos… Por culpa de la crisis llevamos un año y pico viviendo en casa de mi madre, con su novio machista, mi hermana loca, un perro muy pesado y una gata agresiva pero hay que decir que la quieren muchísimo y hasta mis abuelos la tratan desde primera hora como lo que es, la mujer que he elegido para formar mi familia. Claro que a la primera que agradezco todo es a mi novia por amarme tanto como para tener los ovarios de meterse en mi casa!!


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