suegra

Hasta que tu madre nos separe

“Dos amigos conversando en un bar:

—¿De cine?—Me gustaría que mi suegra fuera una estrella.

—No, de las que están a veinte años luz.”

 

“—¿Qué tal tu suegra?

—Muy mal, la vamos a mandar a Canarias.

—¿De vacaciones?

—No, para que viva una hora menos.”

Todas conocemos chistes de suegras muy divertidos y todas hemos hablado de la nuestra con alguien; la frase “No, pero yo he tenido suerte, la mía es excepcional” ha coronado siempre nuestras reflexiones bajo la atenta mirada de nuestra consorte. Cuando la familia política se convierte en un problema siempre tendremos que luchar por nuestra parcela de respeto e independencia, muchas veces sin el apoyo de nuestra pareja y ello puede llevar a un deterioro paulatino de la relación o incluso a desear romper con todo, incluida nuestra chica.

Ana (21 años) y Mariela (23 recién cumplidos) llevan poco más de un año juntas y han discutido varias veces porque Mariela cree que Ana no le otorga suficiente atención a su familia cuando van de visita. En una ocasión tuvieron una pequeña trifulca mientras los padres de Mariela aún estaban en el salón y amenazó con terminar la relación en aquel mismo momento: “Aquella tarde, Ana perdió los estribos. Ambas discutimos mientras escuchaban mis padres, que hacen más de siete horas de viaje para venir a verme. Me pareció una falta de respeto y le di un ultimátum, no estoy para aguantar tonterías.”

¿Ha exagerado Mariela o realmente se trata de una terrible falta de respeto hacia sus suegros? ¿Hasta dónde podemos llegar en nuestra propia casa? Tal vez esté poniendo a la familia muy por delante de su pareja y no sea justo; el caso de María (28 años) y Paula (32 primaveras) es un poco más complicado: son pareja desde hace más de tres años, pero Paula aún no ha salido del armario con sus padres por lo que, para ellos, María no es más que amiga y compañera de piso de su hija. “No es justa conmigo”, se lamenta María, “Cuando ellos vienen de visita, soy relegada a un segundo plano muy humillante y yo ni siquiera he pisado su casa. Son muy amables, gente encantadora, pero no son tontos. Saben perfectamente qué ocurre entre las dos y me duele que les engañe de esa manera. A ellos, a ella misma y a mí.”

Tratar este problema es difícil, sobre todo porque sacar la conversación puede resultar fatal; normalmente, cuando planteamos a nuestra pareja el dilema de tener que escoger entre familia y pareja, la reacción suele ser muy negativa y provocará en adelante una actitud defensiva cada vez que insinúes lo más mínimo sobre este tema.

Hay personas a las que les resulta muy difícil desvincularse de la dependencia a los padres que les han vestido, alimentado y educado. Es por ello por lo que esta autoridad de los progenitores se mantiene en la madurez, en mayor o menor medida. Si a esto unimos que existen padres a los que les cuesta mucho entender que los hijos son organismos totalmente independientes y continúan organizándoles la vida sin que nadie haga nada por evitarlo, tenemos el caldo de cultivo perfecto para una pareja malhumorada, negativa y finalmente, rota.

mirales.esLos comentarios del tipo “Claro, cómo se nota que no son tus padres”, “Madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle” o “Calla mujer, si es por no oírla…” suelen ser habituales cuando se da este tipo de situación y la pareja se ve relegada a un segundo plano muy incómodo. Hay parejas que se sienten ignoradas sistemáticamente por su familia política, están seguras de que ellos saben mejor lo que ocurre en su casa que ellas mismas, no tienen intimidad o se ven acorraladas cuando los suegros aparecen de improviso en su casa. Es un problema al que debemos plantar cara desde el primer momento, pues de no hacerlo corremos el riesgo de que se convierta en una costumbre inalterable que minará nuestra fuerzas poco a poco haciéndonos detestar a la persona que, antes de que su madre apareciera, llenaba nuestra vida. Reaccionar a tiempo es crucial; aquellas que tenéis hijos lo sabéis: con ellos hay que saber tomar decisiones rápidas y marcar los límites de forma inequívoca. Pues con esto es igual, pero no sufras pánicos infundados: que invite a comer a casa a sus primos de vez en cuando no quiere decir que sea dependiente de su familia y tendrás que franquearles la entrada con tu mejor sonrisa, sobre todo al principio.

Nuestra pareja necesitará apoyo a la hora de decidir cualquier cosa referente a su familia y tú harás gala de una extraordinaria paciencia para conseguir llegar a un acuerdo. La dependencia, que es una obligación adquirida con los padres, genera insatisfacción, así que ella también sufre. Sé comprensiva en todo momento, sin agresividad, con respeto y al mismo tiempo manteniéndote firme. A la hora de hablar de límites, no olvides hacerlo con calma y tacto, razona con tu chica todo lo que puedas y tomad una decisión que os satisfaga a las dos. Por ejemplo, partir las fechas señaladas equitativamente como Navidad o Semana Santa entre una y otra familia para evitar estar siempre con los mismos o también podéis acordar que las visitas se hagan en solitario, cada mochuelo a su olivo.

Ayuda mucho cuando se tiene esta conversación que tu pareja sepa que tú aprecias a su familia, que no tienes en cuenta la máxima “así es como hacemos nosotros las cosas y los demás están equivocados” y comprendes perfectamente que cada unidad familiar es un planeta distinto.

Por supuesto, deja bien claro que las puertas de vuestra casa están abiertas siempre porque mi experiencia personal es que cuanta más libertad tengan para visitaros (dentro de unos límites, claro; no le vas a dar un juego de llaves a tu suegra para que entre cuando quiera y os pille en la cama), menos aparecerán.

Trata de no ser rencorosa con ellos, perdonar esos desplantes gratuitos de los domingos tiene sus ventajas, como contemplar su aburrimiento mientras esperan a que te pongas en evidencia, y será un gesto que tu pareja agradecerá toda la vida: es a ella a quien llaman el lunes para contarle lo mala persona que eres y lo estupenda que era su ex.

Después de haber soportado a la suegra, viene muy bien realizar una actividad en pareja que ambas apreciéis, porque sacudirá la negatividad y la tensión que genera tanta sonrisa forzada.

En conclusión, tanto si eres de las que sufren a una pareja dependiente o unos suegros manipuladores, como si estás pensando que exagero, tienes que comprender que la familia la formáis tú, tu pareja, el gato, el perro, el loro, el hurón y los niños cuando vengan. Ese es tu núcleo familiar y tendrás que tratar de resolver los problemas con la persona que está directamente implicada contigo, que es tu chica. Dejar bien claros estos aspectos de la relación la fortalecen y otorgan una confianza en sí misma a nuestra media naranja que repercutirá en nuestro propio beneficio, evitando inseguridades y discusiones por cosas sin importancia.

Y no olvidéis que siempre tenéis que pensar un poco y no sacar las cosas de quicio: una persona dependiente es fácil de identificar, pero no todas las que van a comer al pueblo los domingos tienen que serlo, no hagas una montaña de un grano de arena.

 




There are 10 comments

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  1. Alicia

    Hola a todas… Mil gracias por seguir con tanta actividad en Mirales en verano y en especial en el mes de agosto! Para las que nos ha tocado pasar este mes por madrid, agradecemos que estéis ahí, que nos hagáis más amenos y entretenidos estos días sin vacaciones: leyendo las historias, los consejos, y hasta motivándonos a crear las nuestras.
    Gracias por compartir tan buenos temas y tener tan buenas iniciativas como los dos concursos de este mes! A ver sí a la vuelta de vacaciones organizáis algunas de vuestras quedadas y actividades… Que seguro volveremos todas con ganas de más!
    Desde que os conocí, os leo semanalmente y espero hacerlo mucho tiempo más!
    Un beso para todas!!!

  2. Alguien de por ahí

    Hola, acabo de descubrir esta página y me gusta, en mi país no hay nada ni parecido.
    Pero a lo que voy con el comentario del artículo, hay alguna manera de decir sin que se escuche fatal, tu madre trata de separanos y me agrede verbalmente cada que puede.
    Tengo defectos como todos pero llevamos 4 años de relación y esta no avanza, creo que su madre le dice que hacer.

  3. Lucia

    Hola. En fin… Las suegras, gran tema. Mi pregunta es ¿que hacer si tienes una suegra que no acepta que su hija sea lesbiana y en consecuencia y aun sabiendo que estamos juntas haga y actúe como si yo no existiera? Además de advertir a su hija sobre mi persona. Me rayo mucho con esto porque pienso que mi pareja tiene la culpa ya que le permite todo tipo de comentarios. Su madre le controla la vida y el tiempo y mi pareja no hace nada. Ah si, mi pareja si que hace algo, me dedica un mínimo de tiempo porque tiene que estar siempre donde su madre.Mi pareja,que es lo fuerte tiene 47 años ¿qué os parece? Llevamos juntas dos años me está hartando la situación, la quiero y mucho, pero no la tengo más que a ratos cortos y siempre con prisas. He tenido mucha paciencia con el tema, pero últimamente me está creando cambios de humor, malestar y mucha tristeza. Pienso que mi pareja no reacciona y estoy cansada. Ahora tengo tres problemas: La madre de mi pareja, mi pareja que me está demostrando inmadurez y mucha dependencia de su madre. Tercero, no tengo ni idea como decirle a mi pareja que estoy harta, que me está perdiendo, pues no quiero hacerle daño y dígaselo como se lo diga sé que le va a doler y no le va a gustar, pero yo lo estoy pasando mal en silencio. Saludos

  4. Lucia

    Perdón se me olvido comentar (es que son muchas cosas acumuladas) Se me olvido comentar que cuando voy a la casa de mi novia lo hago a escondidas de su madre y muchas veces cuando ella viene a mi casa lo hace a escondidas. Mi novia dice que lo hace para que no le coma la cabeza… La pregunta que ronda y que no me deja dormir por terrible es ¿ Y tengo que esperar a que la madre de mi novia se muera para ser feliz con mi pareja? Es lo que parece y me parece terrible. Bueno, no vivo un amor, vivo un infierno que empieza a quemarme y no creo merecerlo. Ahora si que me despido. Saludos y gracias por leerme

    • Cristina Ceballos

      Hola Lucia
      En primer lugar, soy yo la que te agradece que dediques unos minutos de tu tiempo a leer mis intentos de artículos.
      Yo te voy a dar mi opinión. Creo que tu pareja no es de las que reaccionan a los ultimátums del tipo “o ella o yo” y esas cosas, así que creo que por ese camino no conseguirías nada.
      Es verdad que a determinadas edades no tenemos el chichi pa farolillos, así que tocarnos la moral con la madre es un poquito delicado. Encima, no acepta la relación de su hija (es decir, no acepta que sea feliz) y la susodicha no hace nada por evitarlo. Total: la perjudicada eres tú.
      Esta es la síntesis del problema, según veo yo. Ahora, la solución es complicada; yo, que soy persona de extremos, te diría que la mandes a tomar por donde amargan los pepinos, pero todas sabemos que ni eso es tan fácil ni es necesariamente la mejor solución cuando queremos con locura a esa persona con todo lo que conlleva. Lo que yo haría es sentarme con ella y explicarle que necesito tiempo. Tiempo para trabajar en mí misma, para ver si esto es lo que quiero, para sentarme en el sofá a ver pelis de bollos y llorar. Y la pondría entre las cuerdas y la acojonaría, a ver si así reacciona. Y también pensaría en lo que es mi vida sin esa persona y (por qué no) en lo que sería mi vida compartiendo cada instante con alguien a quien no le importe nada más que yo.
      Esta es mi respuesta; ahora la pelota está en tu tejado!!
      P.D.: Si te das tiempo, me das tu número? Es que nunca se sabe… 😉

  5. Lucia

    Hola Cristina. Encontré tu página buscando temas relacionados y lo que he leído hasta ahora me gusta. Intentos de artículos? Son unos artículos profesionales. Bueno he de decirte que si estuviera fuera del problema, pensaría lo mismo que tú, pero estoy dentro y ya sabes que es difícil dar el primer paso. De todas formas cuando me di cuenta del problema le ofrecí mi apoyo y mi comprensión y ella lo aceptó de buena gana, yo creía que poco a poco, que es lo que acordamos, ella iría cambiando y me dedicaría más tiempo, me dijo que lo haría poco a poco, pero tan poco a poco que aún no ha empezado… Gracias por contestar, me siento aliviada al haber compartido y muy satisfecha de tu respuesta. Mil gracias. Muakkkk!!! Seguiré leyendo tus articulos y participaré siempre que despierte mi interés el tema que trates en ellos. Voy a estudiar tus sugerencia, lo del tiempo y lo de pensar si es esto lo que quiero para mí porque a día de hoy estoy echa un lío ya que me considero una persona por encima de todas estas mierdas. Creo que una pareja es para estar bien, ser feliz, reír y desear estar juntas, para el resto mejor sola y hacer lo que me dé la gana. Estamos en contacto si o si


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