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Jodie Foster sale del armario en la entrega de los Globos de Oro

Tiene 50 años, es talentosa, hermosa y muy valiente. Después de tantos años de silencio, de sospechas, de verdades que nunca confirmaba, Jodie Foster reivindicó, en la gala de los Globos de Oro 2013, su lesbianismo y su maternidad. Tiene dos hijos junto a otra mujer.

Actriz, guionista y directora pero fundamentalmente una mujer comprometida con su propia intimidad, su silencio ha significado durante años la prueba de que la visibilidad del lesbianismo continúa siendo, cuando menos, un asunto controvertido en determinados círculos artísticos. Esta semana, por fin, durante la entrega del premio Cecil B. DeMille (premio de honor al Globo de Oro) declaró públicamente lo que en los círculos de Hollywood era desde hace tiempo un secreto a voces. 

Una de las figuras más reseñables del cine contemporáneo, Jodie Foster nace en 1962 en Los Ángeles, California, en el seno de una familia bien situada. Queda herida cuando el padre abandona el hogar. Según sus biógrafos oficiales, esto la marcará profundamente, dotándole de un sentido muy íntegro de la familia y de la identidad. Mujer sólida y de gran capacidad intelectual, estudia en el prestigioso Liceo Francés de Los Ángeles y se gradúa en la Universidad de Yale en Literatura Inglesa, obteniendo la calificación de magna cum laude. Desde niña demuestra no sólo prominentes aptitudes intelectuales sino una capacidad interpretativa encomiable que desarrollará vertiginosamente en su camino a su etapa adulta. Foster trabajará desde niña en diferentes anuncios publicitarios y en distintas series de televisión, y su carrera meteórica, empezada a la edad de dos años, culminará y alcanzará un prematuro esplendor al desembocar en uno de los grandes papeles de la historia del cine: el de la prostituta de 13 años a la que da vida en la película Taxi Driver, de Martín Scorsese. Esto le vale no sólo un reconocimiento muy temprano sino la valía de contar, a la edad de 50 años, con una trayectoria repleta de triunfos y de personajes que serán recordados por su peso tanto interpretativo como narrativo, y por una trascendencia llena de carácter y personalidad, a pesar de no ser una actriz demasiado prolífica. Las heroínas que marcará con su interpretación son grandes personajes del cine actual, y, desde la perspectiva de la cultura femenina, son personajes muy interesantes. La filmografía de Foster está caracterizada por protagonistas femeninas singulares y únicas, heroínas siempre controvertidas, expuestas a una fuerte carga emocional que ella ha resuelto y ha hecho crecer con un talento interpretativo notable.

Ya desde el principio su talento interpretativo se hace patente. Mujer de grandes dotes, a lo largo de su carrera recibirá un reconocimiento amplio por su papel de actriz, que se hará manifiesto en dos premios Óscar, dos Globos de Oro, dos premios BAFTA, un SAG y otras tantas nominaciones, especialmente por sus interpretaciones de la agente Clarice en El Silencio de los Corderos, así como por su excelente papel de niña/mujer salvaje en Nell. También guionista y directora, su valía como actriz le hará ganarse un hueco entre las estrellas de Hollywood, siempre a la orden de los más grandes directores. Su amplia filmografía avala su perfil artístico y la convierte ya en una de las actrices contemporáneas más carismáticas que, sin embargo, pasará a la historia por la incertidumbre que, desde siempre, ha despertado su vida más privada y que ahora ha roto.

Esta semana Jodie recibía el prestigioso premio Cecil B. DeMille a toda una trayectoria en los también prestigiosos Globos de Oro. Sube al escenario y en un discurso sincero, emotivo pero políticamente rompedor, por primera vez en toda su trayectoria profesional, lanza, claro y alto, el mensaje que la opinión pública llevaba tiempo esperando escuchar: “Supongo que tengo una urgente necesidad de decir algo de lo que nunca fui capaz de hablar en público y sobre lo que estoy algo nerviosa…” –subraya. “Simplemente voy a decir aquí, alto y con orgullo… ¡Soy soltera!”, y  entre risas bromea para continuar: “No, en serio. No bromeo. Éste habría podido ser un gran discurso de salida del armario. iYa salí del armario hace mil años, en la Edad de Piedra, en aquellos días en los que una chica joven y frágil se abrió a sus amigos, familia y compañeros de trabajo y liego gradualmente a los que conocía. Pero ahora aparentemente se me dice que todo famoso a de dar los detalles de su vida privada… tengo una vida privada y quien hable de ella me la está robando”. De manera que, finalmente, Jodie habla abierta y honestamente de su homosexualidad y se dirige a su compañera de vida, pareja, amiga y amante durante veinte años, frente a una amplia audiencia con una honradez que rompe moldes….  y rompe así mismo un tabú. “Estoy tan orgullosa de mi moderna familia y de mis hijos”- agrega- “mis razones para respirar, y de Cidney”.

Tamaña afirmación es todo un reto para alguien que pertenece y depende de una industria masculina y heteronormativa que, históricamente, ha sancionado violentamente cualquier tipo de salida del tiesto. Sólo hay que recordar el doloroso caso de Rock Hudson, que fue uno entre otros. La declaración de Jodie sin embargo, y a pesar de todo, arriesga. Rompiendo estereotipos, no sólo el de estrella (mujer) de Hollywood, sino el de lesbiana propiamente dicho, Jodie reescribe su propia historia y se permite el lujo de ir en paralelo a los cauces tradicionales en un gesto que podría alejarla por completo del circuito profesional y que la situaría al margen de las vías diseñadas por la cultura de la industria cinematográfica hollywoodiense para alcanzar el éxito y el prestigio y que, sin embargo, le vale el reconocimiento de toda la comunidad artística. Las mujeres de éxito en Hollywood se enamoran de galanes y no encarnan papeles complejos de feminidades complejas. Sin embargo, Jodie Foster, con su gesto, con su declaración personalísima y su manifestación honesta, con su trayectoria comprometida consigo misma y con la cultura femenina, aporta reconocimiento y valor a una categoría socialmente denostada; la de lesbiana. Al tiempo que se distancia del centro de poder masculino y heterosexual que significa muchas veces Hollywood como emporio, se reconoce y se reitera a sí misma en un movimiento valiente que arroja luz a la en ocasiones sombría existencia lesbiana y replantea la historia de las mujeres y de las lesbianas dentro de la historia del cine. Y le vale.

Podría decirse que su revelación llega cuando ya se le ha reconocido el mérito profesional a toda una trayectoria y que lo realmente valiente hubiese sido haber dado el paso tiempo atrás, cuando no corría el viento completamente a su favor. Si bien esto es cierto, no menos cierto es que la revelación oficial y pública de un hecho que ya se daba como irrefutable en Hollywood es para la comunidad de lesbianas una gran noticia, y no sólo para la de Hollywood. Jodie Foster es ya oficialmente, si hasta ahora lo era de forma extraoficial, un icono poderosamente simbólico para la comunidad homosexual femenina. Su vida personal, ahora sí, puede confirmarse como un ejemplo de compromiso con la intimidad, refugio y resorte de responsabilidad personal férrea y profundamente honesta. Vida profesional y personal confluyen en la tarde del 14 de Enero de 2013 y, por fin, dan vida a un personaje que es ya relevante para la historia de la cultura lésbica, que escribe otro episodio en su propia historia y lo hace con nombre propio, realizando su aportación al proceso de visibilización y empoderamiento del colectivo. Una lesbiana oficialmente lesbiana que goza de un amplio reconocimiento en el seno de uno de los escenarios más difíciles de nuestra cultura occidental encarna la ruptura de un silencio que opera muchas veces como un poderoso arma de control social, y eso significa poder. Jodie ha roto el tabú al reconocer por fin su homosexualidad y, al romperlo y transgredirse, y transgredir los límites de lo socialmente aceptado, ha supuesto reafirmarse, hacerse no sólo responsable y consciente de una misma sino reivindicarse autora de la propia existencia a pesar de estigmas y adquirir visibilidad y poder. Hollywood deja de decidir por Foster y Jodie acaba por ser, de forma integral, ella misma, aunque sea a los 50. Y por fin, decide quién es y quién quiere ser y quiebra la norma que impide que muchas como ella, en otros escenarios menos brillantes que el de Hollywood, puedan también decidir su propia existencia sin culpas ni sanciones.

Al terminar la gala, diversos medios se le dirigen para preguntarle por el porqué de sus palabras. Ella simplemente responde: “Ha sido una expresión de quién soy y de lo que estoy pensando y sintiendo, y eso es todo…”…y no es nada. Es mucho. Muchísimo.

 

 



There are 19 comments

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  1. Boti Garcia

    “No podría de ningún modo subir aquí sin un agradecimiento a uno de los mayores amores de mi vida: la co-madre de mis hijos, mi heroica ex compañera en el amor y hermana en el resto de mi vida, confesora, consejera y mejor amiga durante 20 años, gracias Cydney”

  2. Claudia

    Olé por ella, por reconocerlo públicamente, pero no puedo evitar que me venga a la mente la frase “secreto a voces”. En fin, más vale tarde que nunca, que las lesbianas famosas empiecen a “dar la cara” es un gran paso. Desde luego. Chapó.

  3. Aroa

    Me parece estupendo!! Espero que otras famosas tomen ejemplo porque es importante para nuestra visibilización. Hay que acabar con eso de que ser lesbiana es perjudicial para la carrera de una persona…

  4. Kepa

    Es increíble, en TV. española de la 1, han dicho la noticia sobre los premios y ni una palabra al respecto. En otras cadenas si lo han dicho. ¿En manos de quien esta la información? No a la censura retrograda de televisión española.

  5. Laura

    Primero, por supuesto, aplaudo la decisión de Jodie y su valentía. Pero, ¿”Una lesbiana oficialmente lesbiana” ? es que no era oficial ya?, para ella y los suyos lo era y eso es lo único importante. Parafraseando a una amiga con la que comentaba esto el otro día: “Lo ideal sería contar con ese respeto en cualquier ámbito de nuestra vida, lo perfecto sería no tener que decirlo nunca (a quién le importará…) y lo cojonudo sería que te dieran un Globo de Oro cada día pedazo, giganta y bellísima Jodie.”

  6. Araceli

    Pues a mí no me parece tarde… Hay ciertas cosas que ganan valor con el tiempo y este discurso desde luego lleva una maduración de muchos años. Es necesaria la visibilización en grandes medios de comunicación porque llegan a más personas, pero los ejemplos cercanos y coherentes de la vida cotidiana llegan más profundamente al corazón de las personas. Busquemos la coherencia en nuestras vidas y todo lo demás se nos dará por añadidura


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