Reproducción asistida

La reproducción asistida en España

Según un reciente informe del British Medical Journal, el actual recorte de 6.700 millones en el Presupuesto General del Estado para la Sanidad española, el aumento del copago farmacéutico y la exclusión sanitaria van a traernos en breve y a largo plazo un gran aumento de depresión, alcoholismo, sida y tuberculosis, entre otros problemas y catástrofes.

mirales.esNos están discriminando a todos los españoles (sobre todo a los más débiles, enfermos crónicos, discapacitados, dependientes, ancianos), tomando el pelo y poniendo en serio peligro nuestra salud, en todos los sentidos. Y como añadido, un poquito más aún a todas las mujeres, especialmente a todas aquellas que no responden a su modelo gris y rígido de las cosas o lo que es lo mismo, todas aquellas que no tienen a un hombre fuerte y de pelo en pecho a su lado que las proteja y las quiera dejar embarazadas. Nuestro Gobierno opina con sus hechos que las mujeres solteras de este país y las parejas de lesbianas no deben de tener derecho a recibir tratamientos de reproducción asistida, ya que, según ellos, nuestra infertilidad es voluntaria.

Esto es el resumen de una situación muy dolorosa y difícil por la que pasan muchas de las mujeres en España actualmente, con algunos cambios de aplicación según la Comunidad Autónoma, ya que el texto legal que regula este servicio en la sanidad pública es relativamente ambiguo y deja abierta la posibilidad a cada Comunidad Autónoma de financiar de forma independiente al Estado estos tratamientos, o sea, sin recibir dinero de los fondos estatales y con el agua al cuello por las deudas que todas ellas tienen.

Porque es curioso pero en España hay dinero para coches oficiales, iPads de repuesto para los diputados del Congreso, entradas de partidos de tenis para ministros, incluso para presentar la candidatura olímpica de Madrid treinta y ocho mil veces (con la de millones que cuesta sólo eso, presentar la candidatura junto a una relaxing cup of café con leche), pero no hay suficiente dinero ni para Sanidad, ni para Educación (el pastor no educa a los borregos, les dirige) ni para Investigación.

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La FELGTB defiende concretamente que todos los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud pero las nuevas directrices sanitarias de nuestro país excluyen de la reproducción asistida a las mujeres que no estén casadas con hombres. Ha denunciado, por tanto, la exclusión de las parejas de mujeres y mujeres solas en el acceso a la reproducción asistida en la sanidad pública, medida auspiciada por la actual Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, alegando que es claramente discriminatoria.

El Ministerio de Sanidad se acoge a la ley 16/2003, diciendo que no se incluyen en la cartera de servicios las técnicas que no contribuyan a la “prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y curación de enfermedades, conservación o mejora de la esperanza de vida, autonomía y eliminación o disminución del dolor y el sufrimiento”. La ley a la que hace referencia el Ministerio de Sanidad, que hasta la llegada de Ana Mato era inclusiva, es interpretada de manera restrictiva al aplicarse sólo a unos modelos de familia, lo que hace que su postura sea discriminatoria y, por tanto, inconstitucional.

mirales.esEl pasado 1 de septiembre, Extremadura informó de que financiará los tratamientos de fertilidad a mujeres solteras y lesbianas, entendiendo así que en la asistencia sanitaria no puede haber discriminación por orientación sexual o modelo familiar. Afortunadamente no es la única Comunidad Autónoma que entiende la sanidad de este modo aunque de momento son más las que eligen a sus pacientes en este ámbito según su orientación sexual y estado civil. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, la mayoría de hospitales están continuando los tratamientos de reproducción que ya estaban en marcha independientemente de las características de sus pacientes en este sentido, aunque no está claro qué va a pasar a continuación. Andalucía también ha alzado su voz en contra de la discriminación sanitaria. Debemos de estar pendientes de las noticias y al día a día de nuestras ciudades, leer blogs sobre el tema para estar informadas de todas estas cosas y poder actuar al respecto.

Por supuesto, si una mujer soltera e independiente o una pareja de dos lesbianas quieren ser madres, existen otras posibles alternativas a recurrir a la sanidad pública, como son la adopción nacional (que no Internacional) y la reproducción asistida en una clínica privada. La adopción nacional es un camino diferente pero precioso también, eso sí, un camino que puede llegar a ser muy largo y con una meta lejana y que se escurre entre los dedos, para el que hay que estar preparadas. Las clínicas privadas son una gran alternativa a la sanidad pública, pero no son accesibles económicamente para todo el mundo teniendo en cuenta que una inseminación artificial ronda los 1.500 euros y una fecundación in vitro los 6.000.

De todos modos, estas dos son alternativas que se deberían poder escoger por libertad propia y no por discriminación o rechazo por parte de la sanidad pública a sus pacientes.

Es imposible saber cómo va a evolucionar esta situación en un futuro, pero actualmente es lo que hay y parece que, al menos hasta que el Gobierno cambie, es la que vamos a tener. Porque ya sabemos lo poco que a nuestro actual Gobierno le importamos los ciudadanos de a pie, sin sobres repletos de dinero y a los que engañan fácilmente cuando llega la hora de votar en las urnas. Tenemos que seguir luchando y protestando.

Laura Morillas García, visita mi blog Atlanthis




There are 3 comments

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  1. Elena Robles.

    Yo no lo veo tan disparatado, nuestra condición sexual no se escoge, pero tampoco es ningún problema de fertilidad, en mi opinión estos tratamientos deben darse a mujeres (heterosexuales casadas, solteras, lesbianas…) que tengan problemas de fertilidad, ser lesbiana no es tener un problema de fertilidad, pero SI puede darse el caso de lesbianas que lo tengan y en ese caso la sanidad publica debe intervenir, pero si no existe un problema de fertilidad, sea mujer casada con hombre, soltera, o casada con mujer, no deberían acceder a dichos tratamientos. El tema de quien se lo puede costear o no es como el dentista, muchos no pueden ir porque no se lo pueden permitir, y lo del dentista es más grave aun porque eso si es un problema grave, ser lesbiana no es un problema medico para que nos den nada. A mi me parecería descabellado que yo con mis impuestos tenga que pagar a todas las lesbianas o solteras un tratamiento cuando seguramente no tienen ningún problema fértil… yo como lesbiana que soy lo tengo claro, cuando desee tener un hijo iré a una clínica y me lo costearé yo.

    • Laura

      Estoy de acuerdo en que la Seguridad Social debe tratar los problemas de (IN)fertilidad, pero he ahí el quid de la cuestión:¿cómo se demuestra la infertilidad?.Actualmente sólo se admite que lo eres si dices que has estado un año intentándolo con tu pareja sin conseguirlo(masculina…evidentemente, sólo te exigen estar casada como “demostración”),con lo que las lesbianas y mujeres solteras quedan descartadas automáticamente.Antes la legislación era ambigua y, dependiendo del hospital que te tocaba,(y del prejuicio del jefe/a de ginecología debo añadir)te admitían o no. Con la reforma legal (del PP) esta norma es un hecho.Te pongo casos reales: una pareja hetero (ya con 1 hijo) si entran en el sistema para ayudarlos a concebir, una lesbiana casada con endometriosis no. La última deberán gastar muuuuucho dinero en una clínica privada…yo, como lesbiana que ya ha comenzado la Fecundación In Vitro en una privada,y ya recorrí un largo camino… considero INJUSTO que la “infertilidad” se decida de esa manera tan poco científica y prejuiciosa. Y eso es lo inconstitucional.


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