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por María Vindel

Ser lesbiana en Irlanda

Junio 2011

 

La situación respecto a ser gay en Irlanda ha mejorado claramente, sobre todo durante la última década si bien todavía no está, en mi opinión, “sociablemente aceptado” en comparación con España.

Con España me refiero a Madrid donde he estado viviendo casi tres años ya que no he vivido en ninguna otra ciudad aquí y siendo Madrid la capital está más abierta a la diversidad.

Tuve mi primer contacto con una chica a los 22 años mientras estaba viajando por Australia, una experiencia que nunca olvidaré, con quien tuve una relación durante seis meses. Pensaba que a mi vuelta a Irlanda volvería a mi vida “normal” como heterosexual. No conocía a ninguna comunidad gay en Irlanda y provengo de una familia católica tradicional. Sin embargo, a mi vuelta rápidamente descubrí que eso era imposible, no podía negar quien era. Comencé inmediatamente a buscar información online y pronto descubrí que de hecho existe una colorida vida gay en Dublín. Después de seis meses le pedí a mi hermano que se lo dijese a mis padres porque estaba muy nerviosa por su reacción, no porque me fuesen a repudiar sino porque no me entendiesen y estuviesen decepcionados. Pero su reacción me sorprendió, aunque no lo entendieron muy bien, me aceptaron tal y como era y querían fundamentalmente que fuese feliz. En el único lugar donde me preocupa que se sepa que soy gay es en mi trabajo. Siendo una profesora de primaria, la situación podría ser un problema ya que algunas personas en Irlanda tienen todavía una mentalidad muy cerrada. Sin embargo, pienso que esa mentalidad proviene de la ignorancia. La sociedad irlandesa está solamente empezando a encarar con una “homosexualidad abierta” en la actualidad.

Antes era un estilo de vida en la sombra practicado por hombres pecadores en bares oscuros.

La discriminación todavía existe, más aún para hombres que para mujeres. Una demostración abierta de homosexualidad arquería las cejas cuanto menos. Me sentiría más cómoda paseando por la calle de la mano de mi novia en Madrid que en Dublín. A pesar de esto la comunidad gay ha encontrado su sitio y ya no se tiene que vivir en la sombra por más tiempo. Como en todos sitios, la escena lésbica es menor pero hay al menos oferta de una noche de ambiente lésbico cada fin de semana. Otras ciudades pequeñas tienen también su oferta de bares gays. Y cada año cientos de personas salen a la calle a celebrar el Orgullo Gay, que está siendo acogido cada vez de una manera más positiva por el público en general.

La gente se está volviendo más consciente de que la homosexualidad existe a través de acciones como el Orgullo Gay y a través de ciertos medios como la televisión. Muchos programas están tratando el tema y está siendo poco a poco aceptado como parte de la sociedad. Ya se ha dejado de ver como una “enfermedad” por la mayoría de la gente aunque siempre existirá una parte de la sociedad intolerante. La gente está empezando a comprender de una manera lenta pero segura. Con un poco de comprensión viene la aceptación. Hay organizaciones como OUTHOUSE que ofrecen a los jóvenes soporte y consejo sobre su sexualidad. También hay numerosas páginas webs como GAYDAR donde la gente puede conocerse.

En conclusión, Irlanda no es un mal lugar que las lesbianas vivan pero personalmente encuentro Madrid más liberal y más divertido!!

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