
Irlanda, país miembro de la Unión Europea desde 1973, arrastra una gran tradición católica. La comunidad homosexual no goza de pleno reconocimiento ni libertad.
Tras una larga lucha, hoy por hoy, los homosexuales irlandeses pueden casarse en su país. El pasado junio (2010), el Parlamento irlandés aprobó una ley por la que las parejas homosexuales pueden unirse civilmente, equiparándose a las parejas heterosexuales en derechos. Esta ley se presentó en el Parlamento en junio de 2009 con el título de Civil Parthership Bill. Hay que tener en cuenta que no fue hasta 1993 cuando se descriminalizó la homosexualidad en Irlanda. Anteriormente, en el siglo XIX, la homosexualidad era uno de los delitos más castigados en el Reino Unido, reconocido en la llamada Ley de Ofensas Contra la Persona, que data de 1861. Tras la independencia irlandesa, la ley siguió vigente, mientras que Reino Unido la abolió en 1967.

Ya entrada la década de los setenta, comenzó todo un movimiento para la descriminalización de la homosexualidad, con la llamada Campaña para la Reforma de la Ley Homosexual. Encabezaban este movimiento David Norris, senador y candidato a presidente en las últimas elecciones celebradas el 27 de febrero; Mary Robinson, presidenta de Irlanda en los años noventa y primera mujer al mando de la Jefatura de Estado irlandés; y Mary McAleese, presidenta de Irlanda en 1997. En 1983, esta propuesta fue llevada al Tribunal Supremo con la argumentación de un cambio constitucional de leyes y una equiparación en derechos, pero fue invalidada. Cinco años más tarde, dieron un paso más allá de las fronteras irlandesas, traspasando su proposición al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, quien falló a favor de la propuesta, ya que la ley de criminalización homosexual no respetaba el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el cual dice que “toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar”. Por fin, en 1993 el Parlamento irlandés abolió la penalización de la homosexualidad.
El cambio de género (transexualidad) no está reconocido legalmente en Irlanda. Solamente se ha producido un caso en el que se ha reconocido el cambio de sexo, pero a pesar de contar con un dictamen a favor del Tribunal Supremo donde remite a la violación del art. 8 del Convenio Europeo, y por consiguiente se reconoce el nuevo género del sujeto, no ha creado jurisprudencia.

A la legalización de la adopción todavía le queda un largo camino por recorrer. Pero cada vez es mayor el apoyo a la comunidad gay, tanto por parte de las Administraciones Públicas como por parte de la ciudadanía (sobre todo jóvenes y urbanitas), que impulsan una nueva forma de ver la vida desnaturalizando o deformando los modelos tradicionales que tanto oprimen a una sociedad que quiere conseguir sus derechos fundamentales de dignidad y libertad. Esto se puede ver en la próxima celebración del Gay Pride en junio de 2011 en Cork, a unos 300 kilómetros de la capital (Dublín), cuyo lema es “It´s human thing”: esto es una cosa humana.
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¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.