
“Todos los que nos hemos embarcado en desarrollar la paternidad o maternidad en estos años utilizando cualquier vía —adopción, acogimiento, subrogación, inseminación, etc.— nos hemos enfrentado a muchas trabas, prejuicios y hemos lidiado con muchas dudas, pero hemos tenido hijos antes de la ley del 2005, los estamos teniendo durante la vigencia de esta ley y, tenedlo por seguro, continuaremos teniéndolos aunque esa ley desaparezca. Pero además, estoy convencido de que con nuestra visibilidad diaria, nuestra presencia constante y, sobre todo, con el ejercicio de nuestros derechos, estamos consiguiendo que cada vez los argumentos de quienes atacan a nuestras familias suenen más huecos. Nos queda mucho trabajo y quizá —no lo sé— se compliquen las cosas y tengamos que lidiar con problemas que creíamos superados pero, día a día y país a país, cada vez somos más.” César Sanz-GALEHI.

Según la CAM (Comunidad de Madrid) el acogimiento familiar es la integración de un menor protegido en una familia. A simple vista, o lectura, parece igual que una adopción, pero no lo es. Probablemente hay muchas diferencias, pero la principal es que los niños que tengamos en acogimiento no serán, legalmente, nuestros hijos. Aunque podría darse el caso de llegar a una adopción.
Tipos de acogimiento 1
El acogimiento va a variar respecto de la situación familiar en la que se encuentre el menor. Va a depender de si tiene familia directa o no que pueda hacerse cargo de él o de, si aún teniéndola, no es lo más conveniente. De si hay circunstancias especiales dentro de la ya complicada situación. A partir de todo esto los distintos tipos vendrán regulados según:
* Vinculación de los menores con las familias acogedoras¿Quién puede acoger y dónde?

Cualquier matrimonio, pareja o persona que haya cumplido, al menos, 25 años y que resida en la comunidad del menor. Estos requisitos son para la Comunidad de Madrid, pero puedes acoger en cualquiera de las comunidades españolas. Si queréis información sobré dónde hacerlo podéis poneros en contacto con la ASEAF (Asociación Estatal de Acogimiento familiar por sus derechos). Existen delegaciones de esta entidad en Comunidad de Valencia, País Vasco, Aragón, Navarra, Madrid, Sevilla, Cataluña. 2 ¿Cómo ser una familia de acogida?
Después de contactar con varias familias acogedoras, dos de ellas formadas por dos mamás, hemos podido recopilar todos estos datos que espero que sean de vuestro interés y que, si estáis pensando en esta opción, os sirvan de guía.

Elena nos cuenta su experiencia en los primeros momentos del proceso: “Primero hay que llamar al Instituto del Menor y la Familia (IMF) de tu comunidad. Si estás en Madrid el teléfono es el 902 02 44 99. Aquí te darán cita para una charla informativa a la que tendrás que asistir, te contarán los tipos de acogida que existen, te facilitarán documentación sobre el tema y te darán el formulario de ofrecimiento. Tras la charla, si sigues interesada y quieres ofrecerte como familia para la acogida de un menor, tendrás que recopilar la documentación necesaria y entregar el formulario en la misma oficina del IMF. Se pondrán en contacto contigo para informarte de que se abre el expediente de acogida y te indican qué entidad se encargará de llevar el proceso (MACI o MENIÑOS).
A partir de ahí te hacen entrevistas trabajadores sociales y psicólogos, tanto en su sede como en tu casa. Una vez hayan valorado la situación de la familia que se ofrece te dan la idoneidad, y a partir de ahí hay que esperar a que tengan un niño que se ajuste al ofrecimiento que has presentado.”
Gregoria, otra acogedora, nos cuenta además que su hija quería tener una hermanita, y al mencionarlo en la entrevista le confirmaron que el género no se puede elegir, aunque ellos detallan en su informe las preferencias.
En todos los casos que hemos encontrado, ni uno sólo nos ha hablado de discriminación hacia parejas homosexuales, ya sean formadas por dos hombres o por dos mujeres. De hecho, todos hablan de respeto, sensibilidad y cariño por parte de las entidades colaboradoras. César Sanz, uno de los papás, nos cuenta que “Tras cuatro años de relación con técnicos de MACI (técnicas, en nuestro caso) primero en entrevistas y luego en seguimiento del acogimiento, con sus informes y demás, siempre hemos notado por su parte colaboración, profesionalidad y también calor humano.”
Experiencia

En mi interés por conocer cómo viven estos niños antes de su paso a una familia de acogida, me fui a una residencia para menores en el sur de Madrid (Residencia Infantil Leganés) 3. A simple vista, por fuera, parecía un hotel sencillito, con su jardín, su pista de fútbol, su entrada acristalada… Pero al entrar es algo más que eso. Es una mezcla entre una casa gigante y un colegio con una entrada en la que el pobre vigilante de seguridad se aburría como una ostra y para matar el aburrimiento dibujaba en un papel (muy bien, por cierto). Pensé por un momento que la casa estaba deshabitada, hasta que pregunté al vigilante y enseguida salieron a atenderme.
Yo no creo en Dios, pero la labor que hacen en esta institución las monjas es maravillosa; absoluta dedicación a esos niños tan desfavorecidos las hace merecedoras de ir al más increíble de los destinos finales que haya, según los Católicos: el Cielo.
Estuve poco más de media hora allí, pero pude ver las instalaciones tan limpias, ordenadas, espaciosas, llenas de juguetes adaptados a las variadas edades (que procuran tener siempre recogidos). Apareció un niño de unos 7 años de edad, tímido pero sonriente. Le habían traído unos regalos que los Reyes Magos habían dejado en la casa de un amiguito de su ex colegio. Al principio no se atrevía a abrirlos; luego los miró con sorpresa, los abrió y se escondió detrás de las faldas de la monja. Toda una dulzura.

En mi conversación con las monjas lo que más claro me quedó es que allí tienen todo lo básico para estar bien y que, de hecho, lo están. Pero que les falta lo principal, el cariño de una familia. Alguien que les preste atención a ellos y sólo a ellos, una familia en la que compartir con uno o dos hermanos y no con cincuenta.
Me explicaron que piden muchos requisitos y que la Administración ralentiza todo mucho, pero que tenemos que comprender que son niños con carencias y con necesidades especiales y que cualquiera no sirve para darles todo lo que necesitan. Hay que asegurarse que la familia de acogida sepa arroparle, darle cariño, mantener un entorno estable y entender y ayudarle en muchos de sus comportamientos, los cuales vienen dados por infancias en entornos problemáticos.
Yo, desde ese día, me planteo la acogida como una opción más. Eso sí, hay que tener presente y MUY presente, que están de paso, que pueden estar una temporada corta o larga en nuestra familia, pero que pertenecen a otra y que algún día volverán a ella.
Más información:
1.Madrid.org
¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.