Katherine

Mi historia de amor: “No buscaba nada y te vi”

Con un matrimonio de cinco años y varias relaciones heterosexuales al mismo tiempo, estaba perdida me sentía muy sola, debo confesarlo. No estaba desilusionada de los hombres pero no me llenaban ya.

Hasta que un día de otoño la vi. Una mujer tímida llegó al trabajo y llamó mi atención pensé:”¡Woouu, qué bella!”. Al principio hubo rumores de su sexualidad por su apariencia. Decidí preguntarle en un acto impulsivo, me miró y me dijo: “Sí, soy lesbiana”.

Sin mayor trascendencia para el resto, comenzó a atraerme, situación que no me gustó, pues toda mi vida estuve sólo con hombres y debo reconocer que alardeaba del sexo con ellos y muchas veces estando ella presente contaba mis aventuras. Aun así, de alguna forma, me autoconvencí de que había tocado fondo cuando comenzó a aparecer en mis pensamientos hasta en mis orgasmos. Tenía que hacer algo radical: decidí confesarle que me gustaba, que algo me estaba pasando internamente con ella, como desahogo quizás, y retomaría mi vida consciente de su rechazo, fue lo que pensé. Pero sucedió que ella, muy educada, me dejó en ascuas. No sabía qué hacer, sí tenía claro que no me había creído nada, pero tampoco me había mandado al carajo.

Se jugaba la Copa América esa semana y le dije: “Si gana nuestro país, fotos desnudas”. Ella me dijo: “OK, si gana, te beso el lunes”. Y ganó nuestro país y le envíe fotos muy hot. Ella no me dijo mucho. Sólo coordinamos llegar temprano y besarnos ese lunes. Estábamos solas, yo sentada tomándome un café muy nerviosa cuando la veo acercarse y dice: “Necesito besarte”. Se agacha, se inclina hacia mí y me besa. Fue un beso húmedo, suave, profundo, delicioso… Yo la impulso hacia mi cuerpo, deseando más de ese beso y ella me sonríe y en ese instante comprendí que nunca había sentido un beso similar. Fue perfecto, bello. Nos miramos y yo volaba. Llegaron las demás compañeras y debo mencionar que no sólo me gustaba, me encantaba, me excitaba…

Esos días lloré mucho tratando de entender qué me ocurría a mis 27 años con esa mujer. Decidí estúpidamente juntarme con un hombre le dije a ella que lo iba a hacer y ella, obviamente, se enojó. Me odió. “OK”, me dijo. “Yo iré con las compañeras a beber algo”. Y llegué a un motel con ese hombre y juro que nunca me había sentido más incómoda. No quería ni que me besara. Sí pensaba en ella. Así es que este hombre se fue a duchar y me fui, huí de ese lugar, lo dejé solo y entendí mientras corría: “Yo ya no quiero esto, no deseo a hombres. La deseo a ella intensamente”.

La llamé y me dijo: “Si quieres ven donde estamos todas”. Fui, la observé, fuimos al baño y nos besamos mucho. Ella me dijo: “Quedémosnos juntas”. “Sí”, le dije. Y nos fuimos juntas. Esa fue la primera noche. Llovía. Fue perfecta. Hubo una conexión increíble, la sentí mía sin serlo. ¿Cómo podía ser eso?

Al amanecer estaba feliz, dichosa, orgullosa de ella y nos fuimos a trabajar juntas. Estaba nerviosa pero segura. Por primera vez en mi vida estaba segura de algo. Más adelante, en la segunda noche, mientras dormía, la observé. Ya la amaba, había estremecido mi mundo hetero, había desencadenado en mí pasión, locura, ternura, amor… Había logrado traspasar mi piel y llegó a mi corazón, ya nada era mío. La amo más que a mi vida. Le propuse ser mi polola (novia) y la empecé a conocer: su forma de sentir, de expresar a través de la música, la pintura, la fotografía… Es inquietantemente bella, es arte mi mujer.

Y de pronto entiendes que ya nadie más cabe en tu vida porque ella es suficiente y necesaria para todo lo cotidiano, lo extraordinario… Ella es la humedad de mi boca, es la visión de mis ojos, el sonido de mis tímpanos, es vida ella y me resucitó del infierno.

Cada día que pasa, ella está ahí, estamos unidas y ¡planeamos vivir juntas! Es maravilloso, nos tenemos la una a la otra. Y así, no buscaba nada y te vi…

Te amo, princesa de mis cuentos encantados.

Katherine, Santiago de Chile

¡Cuéntanos tu historia de amor! Escríbenos a info@mirales.es




There are 9 comments

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  1. psicosisácida.

    Es un relato, que me hace llorar, es muy complicado encontrar ese tipo de conexiones y màs en el mundo lesbico, o en mi caso en particular, solo he sido un juego, o momentos. Eso es justo lo que anhelo una princesa, una princesa de mis cuentos encantados y enamorados. Sin màs ese tipo de historias me conmueven ya que me hacen no perder la esperanza.
    Chicas mucho éxito y amor.

  2. CHUS

    Y de pronto entiendes que ya nadie más cabe en tu vida porque ella es suficiente y necesaria para todo lo cotidiano, lo extraordinario… Ella es la humedad de mi boca, es la visión de mis ojos, el sonido de mis tímpanos, es vida ella y me resucitó del infierno.

    UJU !!!!! Q BONITO XD

  3. Gaby

    Nunca la pierdas !!!
    De verdad nunca la pierdas !!
    Así como le sucedió a ella en un instante , sin buscarlo , así pasa en realidad !!!
    Así que mantente firme y decreta un gran amor que te transforme !!

  4. Ana

    Nada peor que una chica esperando ser amada o diciendo que solo ha sido de juego. Joder , más amor a una misma! . Luego por éso te va mal, mas al supermercado con hambre y obviamente agarras puras mmmhh como decirlo, cosas que no te gustan o no buscabas.

    • Aleks

      Tienes mucha razón Ana. Poco a poco pero hay que entender que debemos amarnos a nosotras mismas EN SERIO, no de dientes para fuera.


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