Orgullosa de ser, estar y sentir

Directora Revista MíraLES

Yo estoy orgullosa de ser lesbiana. Estoy orgullosa de caminar por la calle y darle la mano a una chica. Aunque no sea la calle de un barrio gay, aunque la calle esté llena de gente. Aunque la gente me mire a mí, mire mi mano y mire a la chica que la sostiene.

Estoy orgullosa de estar en un bar o un restaurante y besar a una chica en la boca. Aunque no sea un bar o restaurante gay, aunque el bar o restaurante en cuestión esté lleno de gente y aunque la gente me mire a mí, mire mis labios y mire a la chica que los besa.

Esta amalgama de ojos, de cuerpos, de manos, de labios, se mezcla con la cotidianidad, con la intrascendencia de los momentos que mueren en cuanto tomamos conciencia de ellos y la suma de miradas, movimientos y realidad nos sitúa en el mundo y bosqueja nuestras siluetas frente a los demás.

 Últimamente escucho con mucha frecuencia a lesbianas que no se reconocen como tal porque, según afirman, no les gustan las etiquetas.

 Nombrar las cosas nos sirve para ordenar el mundo. Es difícil moverse en la vida sin rótulos que hablen de nosotros tanto o más de lo que habla nuestra apariencia, nuestra conducta. Las etiquetas nos colorean y se transforman en palabras que cargan de sentido lo que somos: periodista, abogada, maestra, española, japonesa, católica, atea, madre, hija, viuda, casada, etcétera.

 Para muchas mujeres la etiqueta de lesbiana está escrita con letra ininteligible o en un papel roto. A otras les falta alguna sílaba para completar toda la palabra o sólo llevan su etiqueta a cuestas cuando se sienten seguras y aceptadas y no dudan en arrojarla a la papelera al menor temor de rechazo o crítica.

 Es un buen ejercicio recoger ese papel, estirarlo hasta disimular o borrar las arrugas, marcar las letras y probar durante este mes, el mes del orgullo, llevar la etiqueta bien alta. Las letras claras y bien definidas: LESBIANA.

 Porque nombrar las cosas sirve para ordenar el mundo. Que la gente lea la etiqueta sobre nuestras cabezas carga de sentido el concepto de lesbiana. Le pone cara, le pone risa, le pone historia. Le pone alma.

 Yo estoy orgullosa de ser lesbiana y decirlo.

 Estoy orgullosa de escribirlo aquí y de sentirlo.

Este 28 de junio se celebra internacionalmente el día del orgullo LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales). El orgullo no es sólo una fiesta de colores, disfraces y música. No es sólo una oportunidad para salir de fiesta, beber en las calles, conocer gente y ligar.

 El orgullo es tener la determinación, la valentía, la etiqueta alta, grande e indeleble. Es experimentar satisfacción personal por algo que consideramos valioso; es sentirnos felices por lo que somos, la forma en que amamos, soñamos y vivimos.




There are no comments

Add yours

Click to Hide Advanced Floating Content
 
Click to Hide Advanced Floating Content
 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies