lesbianas y dependencia emocional

Relaciones lésbicas: ¿cuándo es amor y cuándo dependencia emocional?

Carmen se enamoró perdidamente de Elena. Una de esas historias al más puro estilo “La vida de Adele” en la que una sale con una mujer fuerte, segura, independiente y algo egoísta, justo lo opuesto a lo que eres.

Carmen fue dejando de ver a sus amigas y Elena pasó a ser el centro de su existencia. Cuando no estaba con ella sentía ansiedad, miraba el móvil constantemente para ver si la escribía. A medida que pasaban los meses, Carmen fue sintiéndose cada vez más aislada de su vida de antes y prácticamente mendigaba amor a Elena a la que perseguía y controlaba constantemente. Un día Elena no pudo más con las presiones de Carmen y la dejó.

 La dependencia emocional se define como la necesidad excesiva de ser amado y de tener un vínculo. Carmen intentaba compensar sus carencias afectivas a través de su relación con Elena. Detrás de todo esto se encuentra una baja autoestima que le lleva a buscar el amor que debería tener hacia sí misma fuera, en vez de dentro.  El amor que ella nunca se había dado  necesitaba que alguien se lo diera para sentirse bien. Eso la llevaba a tener siempre parejas, aunque fueran hombres, y a querer mantenerlas aunque claramente no funcionaran.

¿Quiero mucho a mi pareja o soy dependiente emocional?
No te asustes, en realidad existe siempre una delgada línea que separa las cosas y los problemas psicológicos son una cuestión de grado. Todas en mayor o menor grado dependemos de nuestra pareja, la cuestión es ¿cuánto?

Eres dependiente si…

  • Mantienes relaciones inestables y asimétricas en las que tú estás por debajo de ella.
  • Tienes pánico a una posible ruptura y a quedarte sola.
  • En ausencia de tu pareja, sientes ansiedad.
  • Idealizas en exceso a tu pareja y te autoengañas para justificar comportamientos que otros te señalan como dañinos.
  • En cuanto se termina una relación lo pasas fatal, pero rápidamente la sustituyes por otra chica y estás bien.
  • Nunca rompes las relaciones.
  • No te quieres mucho.

 Vale, soy dependiente, ¿y ahora qué?

 Dos cosas: Autonomía y Autoestima.

 Lo más importante de todo es que empieces a desarrollar tu vida fuera de la pareja, esto es, tu autonomía. No quiere decir que tengas que dejarla, pero sí es una señal de que debes parar de orbitar a su alrededor como un planeta, aunque al principio te cueste, debes convertirte en tu propio Sol. Tus planes pasarán a ser protagonistas. Cuando te antepones a ti misma respecto a otros estás mandando un mensaje a tu cerebro que dice: “Lo tuyo importa, tú importas.” ¿Qué objetivos tienes?, ¿cuáles son tus metas?, ¿piensas en ti y en lo que quieres? 

VER: Los 10 hábitos de las parejas que funciona

Mientras lo haces, paralelamente se va a ir fortaleciendo tu autoestima y te viene muy bien por que es la falta de ella lo que te ha llevado hasta aquí. Cuanto más te centres en lo que quieres, hagas tus proyectos y te desarrolles, más autoestima ganarás y menos dependerás del amor de tu novia y de tener una pareja. Estás viviendo la vida de otra persona, si no vives tú tu propia vida, ¿quién? La oportunidad es ahora.

Raquel Moya, Psicóloga LGTB
¿Y Psi hablamos?

VER: Cómo saber cuándo decir adiós a una relación




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