

El “Fula” para los amigos, está situado en Conde de Xiquena, muy cerquita de la Plaza de Chueca. Nació hace casi 6 años y hoy en día es un auténtico referente del ambiente gay en Madrid. Y es que el “Fula” está especialmente concebido para chicas que buscan chicas. Dentro puedes encontrar todo tipo de gente porque es “heterofriendly”, pero es principalmente para gays y lesbianas. El local no es muy grande, a pesar de tener dos plantas; la de abajo es una especie de chill out con asientos para hablar tranquilamente, mientras se crea una atmósfera divertida de auténtica fiesta en la parte de arriba.
Lara, dueña, Dj y un auténtico encanto, es el alma de este bar que ya con 4 meses había ganado el premio al “Mejor Pub del Año” otorgado por “Black & White” y la revista Shangay. Música comercial del momento, una decoración cool y gente con muy buena onda terminan de definir este bar que sin duda es representante de las mejores noches de Madrid.
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Moody’s es un local situado en el barrio de Chueca, en plena calle Barquillo. Se caracteriza por el buen rollo que se genera entre sus paredes de ladrillo visto y por el cariño con el que sus camareras y Djane (DJ chica para el que no lo sepa) cuidan a sus clientes.
El público de Moody’s es un público mixto, pero está especialmente enfocado a las chicas, como su antecesor The Planet. Por eso es centro neurálgico de fiestas y eventos relacionados con el ambiente lésbico y gay.
Un local de tres plantas perfecto para un café en la de arriba, una copa en la de en medio y una noche de fiesta divertida en la de abajo.
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¿Dónde se denuncian los robos de cosas intangibles? En abril llegó una nueva colaboradora a MíraLES. También es víctima de robo. A ella le robaron diez años de su vida. ¿Cómo sucedieron los hechos? Comenzaron cuando tenía 20 años y acudió a su madre para decirle que, al parecer, le gustaban las chicas. Su madre acudió al sicólogo. El sicólogo acudió a sus juicios: “No te preocupes, eres normal (entendiendo normal como heterosexual). Lo único que sucede es que te obsesionas con chicas, pero eso no quiere decir nada, todo el mundo tiene obsesiones. Cuando te vuelva a pasar, vienes a verme”.
Ella vivió una década repitiéndose esas palabras cada vez que se enamoraba de una mujer. Ella vivió una década manteniendo relaciones breves y fallidas con chicos. Diez años le costó empoderarse y que sus sentimientos gritaran más algo que su sicólogo y su madre.