
¿Por qué nos excitamos? ¿Qué hace que se desencadene un orgasmo o que no ocurra? ¿De qué depende que una práctica sexual sea satisfactoria? La respuesta sexual humana tiene todas las respuestas a éstos y otros interrogantes que las dificultades que a veces encontramos en nuestros encuentros eróticos nos obligan a hacernos de vez en cuando. ¿Te apetece hacer un viaje por los placeres eróticos? Casi puedo asegurarte que rememorarás momentos inolvidables de tu propia experiencia…
¿Qué tal empezar el año hablando del deseo erótico? Es el elemento clave en cualquier relación erótica, el motor de arranque en las relaciones de pareja, una sensación altamente placentera y, como casi todo lo importante, algo que no valoramos hasta que lo echamos en falta. ¿Sabemos suficiente sobre el deseo? ¿Cómo se origina? ¿De qué depende? ¿Qué grado de control tenemos sobre él? La nefasta educación sexual que recibimos también tiene lagunas a este respecto: los mandatos culturales nos dicen que el deseo es algo totalmente externo a la persona, mayor en varones que en mujeres e incontrolable cuando es muy alto.
¡Por fin ha llegado el día! Llevaba mucho tiempo queriendo escribir un artículo como el de este mes… y llega la oportunidad en diciembre. Tras la resaca de las elecciones (al menos de lo que nos dejan elegir), con las navidades a la vuelta de la esquina, ese sentimiento distinto (a veces de ilusión, a veces de nostalgia) que nos envuelve en estas fechas y después de haber hablado en otros número de MíraLES de temas tan variados como las infecciones de transmisión genital, el placer o la identidad sexual, creo que ha llegado el momento… Hablemos de derecho sexuales.
Si es un hecho que la homosexualidad y la heterosexualidad más o menos flexibles han existido y existen en todas las épocas ,¿qué obstaculiza una visión más natural y ajustada? Después de la reflexión del otro día sobre la orientación del deseo, he recibido algunos comentarios, dudas e ideas que me han hecho plantearme la oportunidad de profundizar más sobre esta cuestión. Porque muchas veces los medios de comunicación, los dichos populares y las habladurías provocan tanta confusión como malestar… y, desgraciadamente, tenemos mucho más acceso a esta información que a la que de verdad nos ayuda a crecer.
Llevamos años escuchando discursos sobre la orientación del deseo en términos de normalidad-anormalidad, desde valoraciones morales como “lo bueno y lo malo” y en muchos países todavía en términos de legalidad-ilegalidad. Si es un hecho que la homosexualidad y la heterosexualidad más o menos flexibles han existido y existen en todas las épocas y especies animales sexuadas, ¿qué obstaculiza una visión más natural y ajustada a la realidad existente?
Tener una información básica veraz, ajustada a nuestra realidad y actualizada puede ser la clave para sacar el máximo partido a nuestra sexualidad sin sufrimientos innecesarios, pero con la responsabilidad que nuestra salud requiere. No te pierdas el artículo de septiembre de SexuaLES “Prevenir antes que curar”.
El mes pasado estuvimos hablando de los requisitos para hablar de una pareja saludable, y espero que hayas podido sopesar tus prioridades; tu relación (si es que la tienes) y tus deseos de tenerla o no (si estás libre, que no sola). Pero por si te perdiste algo, te recuerdo que estos principios eran un buen equilibrio fusión-separación, la libertad en la elección de pareja (cada día y no sólo al comienzo de la relación) y la igualdad de valor entre ambos miembros.
Estaba deseando que volviéramos a encontrarnos para reflexionar, esta vez, sobre los amores y desamores. Mujeres y hombres tenemos una tendencia innata a entablar relaciones. Entre estas relaciones, la pareja (en su sentido más amplio) es el formato al que culturalmente y también biológicamente damos más importancia.
Espero haber captado tu atención con mi primer artículo de MíraLES; ahora necesito mantener esa expectación con el segundo, así que el tema es muy importante. Estas semanas atrás pensaba: “¿Si hablo de erótica caeré en el puro morbo? ¿Es el momento para hablar de riesgos? ¿Sonará demasiado técnico si profundizo en conceptos?” Así que, tras muchas vueltas, finalmente me decidí por el que creo que es un tema tan interesante como temido: el orgasmo.
Un saludo desde Madrid. Me presento como nueva colaboradora de MíraLES en este número de la revista. Espero poder reflexionar contigo sobre los laberintos de la sexualidad, resolver todas las dudas que puedan surgirte y darte a conocer curiosidades que te permitan vivir tu sexualidad de la forma más positiva posible. Y ¿qué tema más interesante para un primer encuentro que hablar sobre el placer? ¿Te animas?
Usted, mujer lesbiana, no se engañe. Usted no existe. Ya sé que pareciera que si, pues así, a simple vista, viajando en el metro o paseando en la calle, parece usted una mujer común y corriente, una mujer real.
Pero no lo es.