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Pasos para cumplir los propósitos 2013

Cómo todos los años, al menos casi todas, decides ponerte una serie de objetivos para el año nuevo que empieza, cosas que quieres cambiar, hábitos que quieres dejar atrás, cosas que quieres conseguir, como “voy a ponerme a régimen para adelgazar”, “dejo de fumar, esta vez seguro”, propósitos, deseos, sueños, objetivos. ¿Los estás llevando a cabo u otra vez se te van a volver a olvidar después de las uvas?

 Ante todo escríbelos, puedes creer que eso no es importante, pero lo es y además mucho. Solemos dejarlos en la cabeza y nos olvidamos de ellos. Escribir te ayuda a hacerlos más posibles y el proceso de hacerlo a establecer un compromiso contigo misma.

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 Para conseguir pasar a la acción con ellos, es necesario que los objetivos contemplen estos requisitos:

1) Deben estar escritos en presente y en positivo, ya que el cerebro no distingue entre positivo o negativo ni entre tiempos, pasado, presente o futuro. Se limita a ayudarte en lo que quieres.

 2) Que sean específicos, medibles, realizables, realistas y limitados en el tiempo:

-Específicos: es muy importante que esté muy claro el qué, cuando, donde y cómo vas a realizar los cambios.

-Medibles: que sea posible cuantificar tanto los fines como los beneficios

-Realizables: que sea posible conseguir los objetivos, no quieres caer frustrada a las primeras de cambio. Este es uno de los “problemillas” por los que se suele abandonar.

-Realistas: que sea posible conseguir el nivel de cambio establecido en el objetivo.

-Limitados en el tiempo: establece un tiempo estimado en el que conseguir cada uno de ellos.

 Otra cosa a tener muy presente es el motivo por el que se hace esto. El Motivo es lo que precede al cómo, aquello que te lleva a buscar una solución a un problema. Tu “Para qué”, tu Motivo, te lleva a conseguir lo que deseas, hacer realidad ese deseo. Si te faltan motivos para lograr algo, no lo harás, te dejarás atrapar por las dificultades del camino. Así de simple. No hay motivos más poderosos que aquellos que están alineados con tu propósito vital, o te hacen vibrar o alejarte del dolor, o del peligro o de aquellos problemas que no te dejan dormir o te resultan de una urgencia acuciante.

 Si te sientes capaz y aún no has llegado a donde quieres llegar puede ser que te falten estos importantes motivos. Así que piensa, ¿qué es lo que te motiva?, ¿qué es lo que te impulsa a hacer algo?, ¿qué te lleva a convertir tus sueños en realidad?. Busca dentro de ti ese importante “para qué” que es el motivo.

 Otros de los puntos importantes que se han de tener en cuenta son los niveles de persistencia, compromiso, responsabilidad y disciplina.

 La persistencia y la determinación, son las que hacen que vayas más allá de lo que creías posible, te hace mover montañas, y saltar obstáculos. Aunque no sirve para nada si no lleva una continuidad, ser consistente.

Después un compromiso inquebrantable por cumplir tus objetivos. Comprometerte no es lo mismo que involucrarte, lo primero implica el sentirte parte del resultado, el segundo significa que “si no lo logras no pasa nada, tú lo has intentado”, menuda excusa!

La responsabilidad no es ni control, ni manipulación, ni culpa, ni mérito, ni deber, ni obligación. No es una cuestión de bien o mal. La responsabilidad es la libertad interior de elegir que sostiene todo, de responder a nuestra visión.

Y por último un valor más denostado aún que la responsabilidad. La disciplina tiene un sentido peyorativo que automáticamente nos tira para atrás. El sentido de la palabra es el de ser discípulo de tus sueños, convertirte en la persona que requiera tu sueño. Imagina a una bailarina: ensaya todos los días, lleva un régimen alimenticio adecuado a su trabajo, hace aquello que requiere su sueño. Eso es disciplina.

 Después de tener una motivación importante, de llevar adelante los valores de la persistencia o determinación, compromiso, responsabilidad y disciplina, y haber escrito todos tus objetivos, es importante que crees impulso para la acción. Un pequeño paso hacia lo que deseas es un primer paso para iniciar la acción. Haz la llamada que querías hacer, establece un plan inicial, crea un compromiso contigo, todo es válido para ese impulso inicial necesario para el despegue. A continuación crea una lista, de no menos de cinco cosas y no más de diez, que puedas hacer todos los días en dirección a tu objetivo y que te ayuden a crear un hábito de trabajo para acercarte a él.

Visualiza y experimenta como te sientes cuando consigues tu objetivo. Siéntelo ahora, en el presente, como si ya lo tuvieses. Apóyate en personas que crean en ti y cambia tu estilo y tipo de pensamientos.

 De todas maneras, aunque sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer, es bueno contar con la ayuda de un@ profesional que te ayude a clarificar tus objetivos, a comprometerte, a crear y seguir tu plan de acción personalizado que te permita superar obstáculos para obtener el resultado deseado.

 Así que piensa ¿qué características tiene tu vida ideal?, ¿qué deseas empezar o acabar en tu vida?, ¿qué echas de menos para sentirte realizada?, ¿qué daría significado a tu vida?, ¿qué es importante para ti?

 De la calidad de tus preguntas depende la calidad de tu vida.¡Qué paséis una Felices Fiestas y seáis más felices que el “árbol de Coca Cola en Navidad!

Elena Guillomía

Coaching y Habilidades Personales para la Mujer

 




Hay 4 comentarios

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  1. Perras hay demasiadas...

    Yo ya he cumplido todo: he perdido peso, he dejado de fumar, me he ido fuera a trabajar, he cortado relaciones dañinas, me dedico tiempo para mí, procuro tener sexo cuando me apetece y sin dramas… todo es posible, absolutamente todo. Sólo es necesaria la fuerza de voluntad. ¡Ánimo a todas! :D


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