Es simple casualidad geográfica

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Directora Revista MíraLES

@MJ_MiraLES Busqué una foto que me hiciera ver guapa, escribí los mejores pasatiempos y adjetivos que encontré para parecer atractiva, interesante. A las horas de hacerme un perfil en una página de contactos para lesbianas, me respondió una rubia de melena corta y ojos marrones.

Nos intercambiamos correos y fotos durante una semana. El día que fijamos para encontrarnos dormí poco, estaba nerviosa, ansiosa. Me cambié muchas veces de ropa hasta dar con el look adecuado. Cuando toqué el timbre de su casa me abrió con una sonrisa. Eran tan guapa como pensaba. Yo también sonreí.

Recién cuando cerró la puerta me di cuenta de que no estaba sola. Ella salió de la habitación y me cogieron entre dos. En total eran cinco. Recibí insultos, puñetazos, patadas. Casi ni me di cuenta cuando me quitaron la ropa. Uno gritaba que me arrepintiera de ser lesbiana mientras los otros me violaban. Cuando se cansaron, me orinaron encima, me escupieron. Aunque en la madrugada me dejaron ir, nunca seré libre del todo. Las siete horas que me tuvieron cautiva y me torturaron las tienen grabadas en un video que circula en internet.

Por pura casualidad, esta historia aquí descrita, no me pasó a mí. Por pura casualidad, no te pasó a ti. Pero le sucedió a otra, a otras muchas chicas lesbianas y muchos chicos gays que actualmente viven en Rusia. Gente como tú y como yo.

¿Cuáles son los miedos más frecuentes como lesbiana o gay? Decírselo a tus padres, a tus amigos, a tus abuelos. Que lo sepan en tu colegio o en tu oficina. Que te discriminen, que no te acepten.

¿Cuál es el peligro real? Muy por debajo de los que nos atormentan nuestros propios pensamientos. En el peor de los casos, con el tiempo ―días o años―, tu familia acaba aceptando, te rodeas de la gente que te quiere de verdad y si alguien se atreve a discriminarte laboralmente, cuentas con un arsenal de recursos legales para dar la pelea.

En Rusia el peligro real ha superado el umbral de los miedos. El gobierno está intentando exterminar a una parte de la población, intenta robarles el derecho más básico de todos: el derecho a existir. Se insta a la población a denunciar a vecinos gays y lesbianas, se les despide de sus trabajos, circulan videos incentivando el miedo y el odio a las personas LGTB. Se prepara una ley para retirar la custodia de los hijos a los padres y madres homosexuales. Se ha cerrado la posibilidad de adoptar niños rusos a parejas de cualquier orientación que provengan de un país donde el matrimonio homosexual esté aprobado. La gente está siendo torturada y asesinada en la más completa impunidad. Jóvenes están siendo encerrados en cárceles, denunciados por sus propios padres.

La guerra es silenciosa. La sangre casi invisible. Las bombas rusas no destruyen ciudades y edificios. Destruyen personas, derechos, almas.

Los ojos y los oídos están absurdamente cerrados. El Ministerio ruso incluso ha retirado los fondos para una película de Tchaikovsky, por su homosexualidad. El Gobierno cancela conciertos y prohíbe la entrada a artistas, como el reciente caso de la cantante Selena Gómez, para evitar actos reivindicativos, como hicieron hace un año Madonna y Lady Gaga.

¿Qué nos separa de los rusos? ¿Kilómetros, indiferencia? ¿Demasiadas cosas que hacer? ¿Cuál es la distancia del dolor? ¿Qué necesitamos para actuar, para unir fuerzas y detener esta masacre social?

Es casualidad geográfica que esta historia no me haya sucedido a mí. Es casualidad que no te haya sucedido a ti. Pero no es casualidad que estemos enteradas de esta realidad. Eso ya nos hace responsables. La indiferencia nos hace cómplices.




There are 22 comments

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  1. Aroa

    Uff, tengo los pelos de punta, estoy sobrecogida. Este tema me trae de cabeza desde que empezó a saberse, la impotencia, la rabia y el asco me ahogan y si, siento que todo esto me toca de cerca aunque esté pasando a muchos muchos km de aquí porque lo que pasa en el mundo, en cualquier parte, cualquier cosa que vulnere nuestros derechos es cosa de todxs. Es horrible…no tengo palabras…y se lo que se siente cuando te hacen todo eso, porque me lo han hecho, sólo que no fue por ser lesbiana, sólo por ser mujer y aún sigo en tratamiento

  2. María Jesús

    Por eso hay que salir y manifestarse. fue muy triste el pasado septiembre en Madrid, se hizo una protesta simultánea en las principales ciudades del mundo por la legislación de Putin contra el colectivo LGTB en Rusia y esta persecución que queda impune. Aquí, frente al ministerio de Exteriores no llegábamos a doscientas personas. Yo me preguntaba dónde están todxs lxs que vienen al Orgullo?

  3. Ainoha

    No debería suceder en ningún lugar del mundo. Tenemos q seguir luchando contra la incomprensión pero hay q conseguir q la ley tb condene a los agresores

  4. Vic

    Leo todo esto y no puedo evitar ponerme triste y derramar unas lágrimas. El sentimiento que me produce es una mezcla de irá, enojo… personas como estas me dan ASCO. Yo no sé que tienen en la cabeza, mirá que hay que ser muy pervers@ para hacer todo lo que hicieron: entrar a Internet, seducir a una chica y además torturarla! El gobierno ruso me parece de lo más intolerante y autoritario que existe, además de la persecución que están realizando contra los homosexuales hace poco detuvieron a dos activistas argentinos de greenpace que estaban haciendo una protesta pacífica acusándolos de piratería, al día de hoy están presos.

  5. Construyendo a María

    Bien. Pongamos lugar, hora y embajada de Rusia (mil demonios para los que vivimos en provincias, claro). Más o menos una vez al mes. La presión debería ser constante e insostenible para Putin y sus afines.

    O podríamos mandar cartas. Millones de cartas. Los tuits, correos y demás zarandajas internáuticas seguro que le dan igual.

    O quizá perseguirle en sus viajes oficiales al extranjero, donde no tiene derecho a ir en contra de quienes le pongan una pancarta debajo de la cara. Boicotear o adornar cada uno de sus actos oficiales con ayuda de quienes estén a nuestro favor.

    Pero por favor, un consejo: no os pongáis en peligro en Rusia si tenéis ocasión de ir al país como turistas. Es muchísimo más peligroso de lo que parece. Siento aconsejaros esto, pero yo tengo una amiga que se acaba de exiliar del país por estas historias.

  6. Bea

    Los derechos humanos se violan constantemente en Rusia, un país “desarrollado” en el que no existe libertad de ningún tipo: los medios de comunicación están totalmente controlados por el poder político y económico del país, las elecciones se amañan, las manifestaciones se prohíben, unas 12.000 mujeres mueren anualmente por violencia de género y los asesinos en demasiados casos quedan impunes… y qué decir de lo que pasa con los homosexuales que no haya dicho ya María Jesús… Siento pena, rabia, tristeza, pero sobre todo mucho dolor. Efectivamente es casualidad el lugar en el que nacemos. No lo elegimos, así como tampoco edcogemos nacer hombre o mujer, morena o rubia, alta o baja, hetero o lesbiana, aries o piscis… es casualidad. Pero lo que no es casual sino causal de toda esta situación en Rusia es la pura ignorancia. Cuánto ignorante anda suelto por ahí… llámense homófobos, racistas, xenófobos o cualquier persona que menosprecie a otro por ser “diferente”. Para mí son todos una manada de ignorantes. Siempre que pienso en la homofobia me acuerdo del padre de uno de los protagonistas de American Beauty: un gay completamente frustrado incapaz de aceptarse a sí mismo, un completo infeliz que no quería la felicidad de nadie por no permitírsela a sí mismo. Conozco unos cuantos casos de exhomófobos hoy en día fuera del armario…
    Aunque hablamos de Rusia no podemos olvidarnos tampoco de esos otros 78 países donde la homosexualidad supone delito, en algunos casos hasta pena de muerte. Nos queda mucho por hacer en este mundo loco en el que tanta gente absurda invierte su tiempo en luchar contra el amor.

  7. Construyendo a María

    Eme Jota, cielo, ¿vas a hacer rodar este texto por otras revistas y publicaciones? Me parece que puede ser el primero de los pasos que nos ayuden a avanzar en esta dirección. Nuestra sociedad sí es solidaria con la violencia sobre las mujeres y lo serían en este caso.

  8. lal

    Es vergonzoso que no sólo en Rusia sino en decenas de países todavía estemos en esto, el otro día cuando leí que el COI quitaba importancia a la intolerancia del gobierno ruso cuando se celebren allí los juegos de invierno, me quedé mal, entiendo muchas cosas del COI simplemente comercian con el deporte les da igual el “espíritu olimpico”, y de la ONU si desapareciera no importaría, aquí esta claro como los propios ciudadanos no nos pongamos las pilas nos van a llover ostias por doquier. En fin sin no nos movemos nos pillan.

  9. Lizz

    HoNo he podido contener las lagrimas ante lo que esta pasando en Rusia y en otras partes por la homofobia, el machismo y la misoginia; todas juntas. El titulo que le has dado de “Es pura casualidad geografica” me toca lel doble, soy mexicana, del centro y presisamente esa casualidad geografica me salva de ser una mas de las miles y miles ” Muertas de Juarez” donde por ser mujer se paga el precio mas alto, la vida. El ser lesbiana cada vez mas visible en un pais sobretodo machista como Mexico algunas veces se hace duro seguir con la lucha de la visibilidad, sin embargo, cosas tan fuertes como las vejaciones al derecho de amar a quien uno quiera, hacen que aun con miedo siga adelante, he dejado la puerta del clset abierta porque si de lalgo estoy segura es que algun dia nuestro amor de mujer con mujer y hombre conhombre se vaa normalizar. En hora buena y gracias por acertar siempre en tus articulos


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