Ana Frank

¿Lo sabes todo de Ana Frank?

Ana Frank – (1929-1945)

Este mes se han cumplido 70 años de la muerte de Annelies Marie Frank, más conocida en español como Ana Frank, popular, sin duda, por ser la autora de uno de los libros más leídos y vendidos de la historia de la literatura contemporánea, y desde MíraLES, queremos aprovechar este aniversario para lanzar una mirada sobre El Diario de Ana Frank desde un ángulo menos convencional. Herencia didáctica de la historia occidental del siglo XX, El Diario de Ana Frank ha alcanzado una amplia difusión internacional y es una de las guías de lectura más utilizadas en escuelas y colegios de todo el mundo. Desde su publicación en 1947 se ha comercializado en más de 50 países y ha alcanzado unas cifras de venta de más de 30 millones de ejemplares.

El Diario de Ana Frank es un documento curioso, revelador e intenso, que da parte de una de las épocas más inquietantes de la historia europea. Escrito entre el 12 de junio de 1942 y el 1 de agosto de 1944, consta de tres volúmenes que se conservan originalmente en el Instituto Holandés de Documentación de Guerra de Ámsterdam (RIOD) y que pertenecen al Fondo Ana Frank. En este diario, una concienzuda adolescente relata los dos años de cautiverio que pasó escondida en la parte de atrás de una casa de Ámsterdam, huyendo de la amenaza nazi durante la Segunda Guerra Mundial. En él, Ana detalla sus vivencias y reflexiones con una mirada muy madura y profunda, y el diario se convierte en un testimonio único de la barbarie antisemita y de las experiencias de los protagonistas de esa barbarie.

No exento de polémica, son controvertidas, y cada vez más numerosas y sólidas, las discusiones sobre la autenticidad del diario. Existen profusas investigaciones que tachan la autoría de Ana sobre dicho documento como no verdadera y que califican el diario de gran estafa. Se sustenta que la mirada que mantiene el diario es parcial, que los manuscritos originales no pueden ser atribuidos a una niña de 13 años, que las diferentes partes que se conservan no concuerdan en estilo ni en letra, que el contenido del diario es demasiado maduro para una adolescente, que su padre, apoyado por una serie de escritores, sería en realidad el autor material de la obra… La cuestión es que El Diario de Ana Frank incurre en un mar de contradicciones que ha dado lugar a una amplia (e interesante) corriente crítica de investigación, que ha tratado, a su vez, de demostrar que fueron otras personas quienes escribieron las historias que sus páginas contienen. Paradójicamente, estas corrientes críticas y detractoras lo único que han logrado hasta el momento es aumentar el interés por el diario.

Interés por el diario también han suscitado las investigaciones que se han realizado desde la teoría del género y desde la historia del lesbianismo, y que han proliferado y profundizado con cierta relevancia en los últimos años. Desde MíraLES nos interesa por tanto dejar de lado la discusión sobre la veracidad del diario y recalcar, sin embargo, la relación de Ana Frank con el lesbianismo, tachando esta última, cuando menos, de curiosa. Todas las líneas argumentales en torno al tema no son sino conjeturas, sin embargo, resulta muy llamativa, desde el punto de vista de la historiografía lesbiana, la nada despreciable cantidad de literatura de investigación sobre la ambigua sexualidad de Ana. Una vez más, no podemos hablar de evidencias claras que nos permitan afirmar con rotundidad que la niña judía fuera lesbiana, pero existe una variedad interesante de investigaciones que apuntan que nuestra protagonista, de no haber sido por la obligada reclusión a la que tuvo que aferrarse en su huida del holocausto nazi, hubiera terminando por materializar una curiosidad sexual profunda por el sexo propio. Son numerosas las alusiones acerca del disgusto físico que le despierta su finalmente adorado Peter, compañero de cautiverio en “la casa de atrás”, y, ya desde un principio, y siguiendo lo que algunas autoras muestran a través de un revelador pasaje de su diario, la niña manifiesta cierta inclinación homosexual algo particular:

“Inconscientemente, antes de venir aquí ya había tenido sensaciones similares, porque recuerdo una vez en que me quedé a dormir en casa de Jaque [su amiga Jacqueline] y que no podía contener la curiosidad de conocer su cuerpo, que siempre me había ocultado, y que nunca había llegado a ver. Le pedí que, en señal de nuestra amistad, nos tocáramos mutuamente los pechos. Jacque se negó. También ocurrió que sentí una terrible necesidad de besarla, y lo hice. Cada vez que veo una figura de una mujer desnuda, como por ejemplo, la Venus en el manual de historia de Springer, me quedo extasiada contemplándola. A veces me parece de una belleza maravillosa, que tengo que contenerme para que no se me salten las lágrimas. ¡Ojalá tuviera una amiga!” (El Diario de Ana Frank. (2012) Edición española. Debolsillo. Barcelona, pp. 183)[1].

Algunos círculos ultracatólicos desaconsejan la lectura del diario íntimo de esta adolescente, por, según ellos, el alto contenido feminista, pornográfico y de defensa de la diversidad sexual. Dejando al margen la polémica sobre la veracidad del mismo, y sin olvidar en ningún momento que la posible homosexualidad de Ana no es sino un amago sin materializar, desde MíraLES, dado el centenario de la muerte de la supuesta autora de este célebre diario, nos apetecía analizar las diferentes corrientes investigadoras que se han desarrollado en torno al tema de si Ana Frank era o no era lesbiana, porque, tal y como algunas autoras señalan, Ana poseía una curiosidad sexual muy poco común para una niña de su edad y, si no fue lesbiana, “probablemente fuera porque no tuvo tiempo ni opción de desarrollar su sexualidad”. Un día de marzo del año 1945 muere en el campo de concentración de Bergen-Belsen (Alemania) a la edad de 15 años, víctima de una epidemia de tifus, después de unos meses de haber sido descubierta en su refugio de Ámsterdam por la Gestapo. Toda su familia fue conducida a diferentes campos de concentración y exterminio y sólo Otto Frank, padre y cabeza de familia, sobrevivió a la tragedia. Ana, con su muerte, dejó al mundo un testimonio único que nos da opción a acercarnos a ese pasaje sinestro que fuera la Segunda Guerra Mundial desde un prisma alternativo y, además, desde el punto de vista de la historiografía lesbiana, nos describe un escenario en referencia al despertar de una adolescente que merece ser rescatado.

El diario de Ana Frank es un documento de gran valor histórico. Sea auténtico o no, constituye un manifiesto único que nos ha dado oportunidad de reflexionar sobre la historia occidental, la Segunda Guerra Mundial y el holocausto nazi desde un punto de vista diferente y que, tal vez, podría darnos también la opción de ampliar, desde la teoría del género y también desde la historia del lesbianismo, una revisión sobre la leyenda de una niña que se ha convertido en mito y que, quizá, transformó el rumbo de la historia del pueblo judío. Esta adolescente poco convencional ahora también nos aporta un ingrediente adicional: la idea de la existencia de una sexualidad situacional, circunscrita a las circunstancias, que deroga la heterosexualidad como patrón, al tiempo que nos lanza una invitación a leer la historia desde unos cuantos nuevos ángulos y nos despierta la curiosidad por redescubrir este diario íntimo haya sido o no, estrictamente, escrito por la propia Ana.

[1] Existen otras versiones de dicho pasaje y resulta especialmente atractivo descubrir que, en la traducción al castellano, se ha omitido referencia alguna a la palabra “novia”, palabra que, en las ediciones inglesas existe como tal. Véase aquí la diferencia entre una segunda versión en castellano del pasaje del día 6 de enero de 1944 y de su versión en inglés:

Inconscientemente, tuve sensaciones semejantes mucho antes de venir aquí, porque recuerdo que una vez al dormir con una amiga, tuve la irresistible necesidad de besarla, lo que entonces hice. Su cuerpo, con el que ella siempre se había mostrado recatada, me despertaba una gran curiosidad. Le pregunté si, como prueba de amistad, no me permitiría palpar sus senos, haciendo ella lo mismo con los míos; pero mi amiga se negó. Cada vez que veo la imagen de una mujer desnuda, como, por ejemplo, Venus, me quedo extasiada. Me ha sucedido encontrar eso tan maravillosamente bello, que me ha costado retener las lágrimas. ¡Ah, si sólo tuviera una amiga! (El Diario de Ana Frank (2001). Pehuén ediciones, Santiago de Chile, pp. 78).

Unconsciously, I had these feelings even before I came here. Once when I was spending the night at Jacque’s, I could no longer restrain my curiosity about her body, which she’d always hidden from me and which I’d never seen. I asked her whether, as proof of our friendship, we could touch each other’s breasts. Jacque refused. I also had a terrible desire to kiss her, which I did. Every time I see a female nude, such as the Venus in my art history book, I go into ecstasy. Sometimes I find them so exquisite I have to struggle to hold back my tears. If only I had a girlfriend!” (Anne Frank. The Diary of a Young Girl. The definitive version. Translated by Susan Masotty, pp. 120).




There are 15 comments

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  1. mariana

    buenas noches a mi también me interesa ese pasaje de anna frank pero yo se hablar ingles y explicare algo : una mujer en ingles puede referirse a “girlfriend” y no significa novia pues en una película una chica le dijo a su novio por telefono”i am with my girlfriends ” o sea estoy con mis amigas . No creo que se refiriera a un haren de novias cuando le hablo a su novio sino mas bien a la ausencia de hombres para que el no swe pusiera celoso

    • ALICE

      Yo también hablo inglés, y debo decirle que no he oído referencia a la palabra “girlfriend” como “amiga”, sino únicamente con el significado de “novia”. Tal vez ud. oyó la expresión “My girls “, que se traduciría como “mis chicas”, comúnmente utilizado para llamar a las amigas.

    • Sandra

      Hay muchas chicas que llaman a sus amigas novias y eso no es señal de que lo sean. Para mi está clarísimo lo que quería decir Ana. Estais negando lo innegable.

      • Sandra

        Hay muchas chicas que llaman a sus amigas novias y eso no es señal de que lo sean. Para mi está clarísimo lo que quería decir Ana. Estais negando lo innegable.
        Y que pena que las editoriales manipulen la originalidad del escrito solo para no admitir que era homosexual… Una verdadera lástima la mentalidad de hoy en día.

    • sara

      pues realmente en ingles girlfriend significa novia pero ahora tambien se esta usando para las amigas. para saber realmente que escribio ana habria que sacar la traduccion directa de holandes. porque o creo que ana haya escrito novia realmente

  2. lur

    Para disipar todas las dudas, porque es cierto que en inglés a veces “girlfriend” es amiga y no novia, deberíamos buscar el original en holandés. ¿Alguien sabe dónde?

  3. Desiree

    Dan asco que quieran meter en cada cosa la homosexualidad!! Ahora se la agarran con las ultimas palabras de una niña de no mas de 14 años, que murio en campo de concentración!! Enfermos!!!!! Si el padre estaria vivo deberia de demandarlos hasta sacarles el último centavo que ganaron con esta pantomina!!

  4. mariana

    caramba…creo que fui el primer comentario hace años y solo desaté polémica…pero esta revista online tiene buena redacción, así que por respeto anna frank–la protagonista de nuestras dudas al fin y al cabo–deseo aclarar para que no queden sensibilidades heridas …primero, es obvio y más que obvio que aqui nadie está metiendo la homosexualidad a la fuerza, muy por el contrario, debería decir que a anna le metieron la heterosexualidad a la fuerza en su´poca ¿por que? porque ella misma dice que ama a peter wessel y se entrega a el con la condición de que solo le acaricie la mejilla y nada más (una aclaratoria un poco extraña) y luego dice que, al enamorarse de peter van daan tiene miedo de estar con el y luego otros, osea, no fue que la época en sí influenció nada más, sino añadido extra = Ella misma dejo ese precedente de lesbofeminismo a temprana edad ¿cual es el problema? la religión. Feliz dia mirales.

    • Cara de pito

      Ilusa, la polémica no fue por ti. El comentario anterior nada más estaba dando la opinión de lo que leyó; no sobre lo que tú dijiste, no mames, no todo gira a tu entorno. Idiota hija de la chingada -.- a ver que ahora sí tienes polémica pero conmigo nada más, ilusa

      • me gusta cara de pito

        oye cara de pito, qué lindo eres. Tengamos bebes juntos, bueno al ser un hombre no creo que podamos tener bebes pero me encantaría metertela por atrás mmm estoy yendo por ti, ten cuidado, ¬¬

  5. sara

    A mi me parece que esto es una estupides, ahora en todo meten la homosexualidad, para que todo el mundo los apoye. No pueden dañar a un figura historica como ana que fue tan hermosa. Realmente no creo que ana fuera lesbiana yo creo que solo tenia curiosidad y pensaba que el cuerpo de las mujeres era hermoso yo también lo pienso.


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