Mi historia de amor

Mi historia de amor

Surge de muchas maneras, a veces dura, a veces no.  Surge por casualidad, porque lo buscas, porque te encuentra. Pero tarde o temprano llega. El amor. Lo da vueltas todo. En San Valentín nuestras lectoras nos han contado sus historias de amor. Y aquí te las contamos a ti.

Dos mujeres y un bebé

Rosa y Tere están enamoradas de la misma mujer: Erin. Su hija de seis meses. Tere es mexicana y Rosa madrileña. Se conocieron por internet. Conectaron de inmediato. Se escribieron y llamaron durante meses. Rosa tenía en ese momento 20 años, trabajaba en una tienda por la mañana y una hamburguesería por la tarde. Todo para reunir el dinero y viajar a conocer a Tere.

“Antes de irme le dije a mis padres que estaba enamorada de una mujer y me iba a México a verla. Mi padre lloró. Nunca lo había visto llorar así, como un niño pequeño”, cuenta Rosa. “Fue difícil pero cuando nos conocimos Tere y yo y pasamos una semana, tuvimos claro que queríamos pasar la vida juntas. Yo tuve que regresar a Madrid y empezó el tiempo duro. La separación y el trabajar mucho para reunir el dinero y traerla a España”.

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“Mi familia es muy de Dios. De pórtate bien. Mi madre lloró cuando le dije que era lesbiana”, recuerda Tere, “mi hermana me escribió una carta que decía ‘si te vas le harás mucho daño a la familia’. Preferí no seguir leyendo y me fui adonde estaba Rosa. Porque sabíamos que vivir nuestra vida en España sería mucho más fácil que vivirla en México, donde ni siquiera se oía hablar de estas cosas”.

 

Al comienzo fue duro. Tere en México trabajaba en una empresa de recursos humanos, y en Madrid limpiaba casas para conseguir dinero. “También fue difícil para mis padres. Los primeros tres años vivimos en su casa con ellos”, relata Rosa. “Había discusiones, roces, pero lo fueron aceptando y  ahora sienten adoración por Tere”.

Rosa y Tere llevan 12 años juntas. Rosa tenía muchas ganas de ser madre. Tere bastantes dudas. “Me convenció. Primero intenté embarazarme yo, con inseminación, pero me descubrieron unos miomas, así que se embarazó Rosa. Yo no tenía el instinto maternal tan desarrollado como ella, pero recuerdo que apenas nos dijeron que había salido bien y  que se había quedado embarazada, me explotaron fuegos artificiales en los ojos. La felicidad es enorme”, recuerda Tere.

“Yo no siento lo mismo”

“Yo no siento lo mismo. Mejor déjalo ya”, le dijo Arantxa a Miriam y se quedó tan tranquila. Miriam llevaba varios meses intentando conquistarla y Arantxa varias ocasiones diciéndole que no. Pertenecían al mismo grupo de amigas, salían casi todos los fines de semana de fiesta y Miriam ya no podía más ante el espectáculo de ver cada noche a Arantxa ligando con una chica diferente.

“Es que parecía que le daba igual. Fea, guapa, lista, subnormal. Todas le valían. Todas menos yo. Y yo ya lo pasaba muy mal. Verla besar a otra, verla abrazar a otra o ir de caza era buf. Me dolía. A mi Arantxa me gustaba con locura, me encantaba su forma de ser, su físico. Yo no estoy nada mal, creo, pero soy bastante más tímida que ella, que es más extrovertida. Arantxa ligaba mucho, gustaba mucho. Hacíamos muchas cosas juntas. Ir al cine, salir con otras amigas, ir a talleres, patinar, etcétera. Y nuestra intimidad y química era brutal, yo sentía que era recíproco, que nos gustábamos y que podíamos tener algo muy bonito. Le entré en varios contextos, con alcohol, sin alcohol. Y ella en todos me decía que no, que sólo seríamos amigas. Que no sentía nada por mí”, cuenta Miriam.

Después de varios meses de negativas, Miriam decidió no seguir insistiendo. Se tomó un tiempo para olvidar y empezó a conocer chicas por internet.

“Yo sé que parezco el perro del hortelano en esta historia”, interviene ahora Arantxa. “Y al principio lo fui un poco. Miriam siempre estaba pendiente de mí, era súper mona y de un día para otro dejó de hacerlo, y claro, me picó. Empecé a buscarla yo, a llamarla y mandarle mensajes. Sabía que quedaba con otras chicas que conocía en Internet y me moría de celos. No quería que encontrara a una novia, me daba miedo perderla. Y un día cuando besó a una en una fiesta la fui a buscar y le dije que quería estar con ella”.

Miriam se sorprendió ante esta declaración. Pero le parecía que lo que ella seguía sintiendo por Arantxa era más real que esa repentina escena de celos. “Le dije que no. Que estaba siendo egoísta. Y me costó mucho rechazarla porque yo había soñado con ese momento. Pero sentía que merecía algo más que un ataque de celos”.

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Arantxa pasó unos días malos. Miriam otros de confusión. “Quedamos a tomar algo”, relata Arantxa, “y decidimos intentar ser amigas como antes. Yo no quería perderla y sabía que no era creíble que de la noche a la mañana me declarara enamorada de Miriam. Pero es que hay veces en que te das cuenta muy tarde de las cosas.  Me propuse estar cerca de ella pero esperar que las cosas se dieran, siempre he pensado que da igual lo que pase, lo que tiene que ser tiene que ser”.

Arantxa no tuvo que esperar demasiado. Diez días más tarde el grupo de amigas se fue de casa rural un fin de semana. Terminaron compartiendo habitación. Ya llevan dos años y medio siendo novias y casi uno viviendo juntas.

¿Te enseño a besar?

Rebeca y Mar dejaron su relación hace más de diez años. Y aunque se acabó, ambas la recuerdan como una gran historia de amor.

Mar tenía 16 años y se enfadó mucho con sus padres cuando no le permitieron ir a un cumpleaños de una chica de su clase y la obligaron a acompañarlos a una comida, con un grupo de amigos del pueblo de la madre, a los que Mar no conocía y no le interesaba conocer. Apenas llegaron a la casa, Mar se sentó con un libro junto a la ventana, decidida a ignorar a los adultos y a la gran cantidad de niños que corrían por ahí.

  “¿Qué lees?”, le preguntó una chica delgada y rubia, con cara de niña, que no aparentaba los 15 años que tenía.  “La primera vez que vi a Rebeca me pasó algo que no había sentido antes. Yo tenía una vaga sensación de que me gustaban las chicas, pero nunca me había detenido a pensar en eso. Yo hablaba de chicos como todas mis amigas. Pero en ese momento sentí lo que se llama amor a primera vista. Me encantó. No me separé de ella en todo el día. No me quería ir luego a mi casa. En ese momento nos hicimos tan cercanas y teníamos tantas ganas de vernos que a nuestras madres les hizo gracia, porque ellas habían sido muy amigas en el pueblo, y decidieron quedar el fin de semana siguiente, esta vez en Madrid, en nuestra casa”.

Cuando volvieron a verse se encerraron en la habitación de Mar. Hablaron de música, películas y de chicos. Rebeca le contó que nunca había besado a nadie y Mar se ofreció a enseñarle. “Estuvimos un año más o menos besándonos cuando nadie nos miraba. Cogiéndonos las manos, pensando la una en la otra, escribiéndonos cartitas. Quedándonos a dormir juntas. Pero no era algo que nos planteáramos. Nadie a nuestro alrededor era lesbiana ni algo parecido. No lo veíamos como una opción real de pareja. Hasta que su madre nos sorprendió. Ahí me mandaron a mi casa, y mis padres se lo tomaron fatal. Los suyos no. Los suyos la apoyaron. Ahí pasó un tiempo raro. Yo estaba asustada. Lloraba mucho y escribía cartas dramáticas a Rebeca y a mis padres. Pasaron varios meses y todo volvió a la normalidad. Rebeca y yo volvimos a vernos, estábamos enamoradas y decidimos ser novias, costara lo que costara. Salimos del armario ante nuestros amigos y todo fue muy natural. Tuvimos mucho apoyo”, cuenta Mar.

Estuvieron cinco años juntas. La relación se deterioró porque Rebeca se fue a estudiar a Barcelona y Mar se quedó en Madrid. Actualmente son muy buenas amigas. Rebeca vive ahora en Berlín.  El último verano Mar y su novia la fueron a visitar.

La chica hetero

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Hace dos años parecía que a Lorena no podía irle peor. Su padre había dejado a su madre por una mujer más joven. Su madre se apoyaba mucho en ella. Quería dejar la carrera de sicología aunque ya llevaba 3 años estudiando. Y la chica que le gustaba desde que era pequeña, su mejor amiga, iba de chico en chico sin jamás reparar en ella.

Fue en medio de lo que ella llamaba su “mala racha” cuando apareció Carmen. Carmen llegó a trabajar en el mismo Starbucks en el que Lorena invertía algunas tardes a la semana. “No me imaginé que fuera lesbiana, no lo parecía. Era la típica chica hetero. A mí me llamaba mucho la atención, era especial, divertida, un bombón. Yo pensaba eso y mis compañeros también. Cuando Carmen supo que me gustaban las chicas empezó a buscarme, a poner excusas para que quedáramos. Un día después del trabajo nos fuimos a tomar algo y me preguntó millones de cosas. Las típicas de cómo me había dado cuenta de que era lesbiana, qué sentía, qué se hacía. Carmen tenía tantas dudas que empezamos a salir de bares, yo le presentaba chicas pero igual lo pasaba mal porque me gustaba a mí, y sabía que ella quería probar y terminaría liándose con alguna otra”.

Una tarde que ninguna de las dos trabajaba quedaron en casa de Lorena a ver una película. Antes de que empezara, Carmen se abalanzó sobre Lorena y sin decir nada la besó en los labios. “Yo no soy lesbiana. Pero me gustas tú”, le dijo. “Fue increíble, espectacular. Yo llevaba una época muy mala y esto fue lo mejor que me ha sucedido en la vida. Debe ser cierto eso de que de todo lo malo sale siempre algo bueno”, comenta Lorena.

Aunque no era lesbiana, Carmen tardó un par de semanas en irse a vivir con Lorena. Actualmente siguen juntas y comparten la maternidad de un perro y un gato.




There are 25 comments

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    • A

      ¿Aun estoy a tiempo de escribir la mia? Como veo que hace mas de un mes de esta entrada pues no se si lo leera alguien o si mejor escribirla en otra entrada

      Saludos

        • A

          Gracias 🙂 Pues procedo:
          Un dia cualquiera, en el que no me espraba conocer al amor de mi vida, nos presento una amiga en comun(auqnue de vista ya nos conociamos, somos del mismo barrio, pero nunca habiamos hablado mas de 10 minutos). Comenzamos a hacernos muy amigas y lo tipico, pasabamos todo el tiempo posible juntas y cuando me quise dar cuenta estaba enamorada de ella, lo que yo no sabia es que ella tambien era lesbiana.

          Por aquel entonces yo era una niña de 16 años que todavia no le habia confesado a nadie su gran “secreto”, y es que el miedo al rechazo era muy grande en mi.

          Un dia, me arme de valor(por asi decirlo, porque estuve media hora que si se lo digo, que sino xD) y le conte que me gustaban las chicas y que era la primera a quien se lo confesaba, ella me ayudo bastante a aceptarme tal como soy y no tener miedo al rechazo, tambien me ayudo a confesarselo a mi familia, que se lo tomaron todos muy bien por suerte

          Tiempo despues, me confeso que sentia por una persona y me dijo que no sabia lo que era(nunca se habia enamorado), por lo que le explique como pude lo que se siente al enamorarse, y fue exactamente lo que sentia

          no tardo mucho en lanzarse y declararse, yo nisiquiera imaginaba que hablaba de una mujer, mucho menos que se referia a mi. Me confeso todo lo que sentia y primero estuvimos liadas un tiempo porque ella tenia algo de miedo en comenzar una relacion con alguien, era un mundo nuevo que acababa de conocer y le costo asimilarlo, le di el tiempo que necesitara para comprenderlo y asi fue, se acepto a si misma y me pidio salir, nunca me habia sentido tan bien como aquel dia

          Los comienzos fueron algo dificles, y aun a dia de hoy nos cuesta porque su familia es totalmente opuesta a la felicidad de su hija… pero nos queremos por encima de todo y nada ha conseguido separarnos, estamos a la espera de irnos a vivir juntas y cada dia nos queremos mas

          En pocos meses hacemos 3 años, pero nos quedan muchos mas y mejores por delante

          Es algo tipica, pero me apetecia compartirla con todas vosotras

          Un saludo!

  1. nORA

    No es exactamente mi historia de amor…pero es algo que le escribía a mi chica…

    Espero que os guste!!

    Me gustaría escribirte el texto más largo que hayas leído nunca, contándote en él lo mucho que te quiero y lo importante que eres para mí. Podría pasarme días y días escribiendo en él todo lo que hemos pasado, cada sentimiento que has despertado en mí y cada momento especial que me has hecho pasar a tu lado. Pero me pongo a escribir, y después de estos 23 meses a tu lado, todo lo que pueda decir se queda demasiado pequeño.
    Sin duda, en ese texto empezaría dándote las GRACIAS, de todo corazón, por haberme hecho pasar los 23 mejores meses de mi vida a tu lado, por preocuparte por mi como nadie antes lo había hecho, por darme todo el cariño del mundo y por cuidarme y protegerme.
    Gracias por haberme sacado cada sonrisa, por haberme hecho reír como una tonta, por haber antepuesto mi felicidad a la tuya y por haberme hecho sentir la persona más especial del mundo a tu lado.
    Te daría las gracias simplemente por existir, y por formar parte de lo más especial que tengo en mi vida.
    Continuaría diciéndote, que desde ese 4 de Marzo me enamoré de cada una tus caricias y sonrisas, de tu mirada y como no, de tus besos… De esa forma especial de tratarme, de esos achinaditos ojitos negros y de tu manera de hacerme sentir única y especial.
    Me enamoré de tu misteriosa forma de hacerme reír, de cada una de tus palabras y de tus pequeños y encantadores defectos. Simplemente me enamoré perdidamente de ti y de cada pequeña parte que te forma.
    Prometo que estos 23 meses no son nada comparado con todo lo que nos queda, que estaré a tu lado siempre, que te haré reír con lo más insignificante y también que tu sonrisa será lo más importante para mí.
    Prometo que conmigo todo será felicidad y que no te vas a arrepentir de nada que vivamos juntas.
    Te prometo que te cuidaré y te daré todo el cariño que sea capaz de ofrecer a alguien, que te querré más que a nadie en este mundo y que te dedicaré todo el tiempo del que disponga. También, que tú serás mi única y principal prioridad, que serás mi primer y último pensamiento cada día, que te echaré de menos cada segundo que no estés a mi lado y prometo hacer de cada minuto que esté contigo uno mágico y sencillamente, nuestro.
    Acabaría diciéndote que sí, que lo reconozco, que me he enganchado a ti. Hace varios meses que pasaste a ser mi única adicción. Sin apenas darme cuenta, poco a poco me fui haciendo adicta a tus besos, a todas y cada una de tus palabras y a cada ‘te quiero’ último al despedirnos. A esa carcajada que soltamos cuando nos reímos la una de la otra por una simple tontería y a cada uno de esos abrazos de los que nunca deseo soltarme. Me hice adicta a cada momento que paso a tu lado y a cada sonrisa tuya que me regalas.
    Por último, te explicaría que encontré en ti lo que nadie ni supo ni pudo darme antes.
    En ti, sencillamente encontré mi otra mitad, encontré la pieza que me faltaba para ser realmente feliz. Porque soy consciente de que aún no hay persona que en todo un día sea capaz de hacerme sentir lo que tú consigues en cinco minutos.
    Y antes de acabar, me gustaría recordarte lo especial e importante que eres para mí, porque estos 23 meses a tu lado no los cambiaría por nada del mundo. Prometo quererte y estar a tu lado el resto de mi vida…

  2. nORA

    Jajajaja sí Mª Jesús…Le gustó mucho!!me lo publicaron incluso en una web de ambiente…jejeje El 4 de Marzo cumplimos 2 añitos ^^ Y estoy más feliz…Wiiiiiiiii^^

  3. Ali

    Yo os comento la mia tambien. Estaba un poco jodida por dejar mi última relación y después de 6 meses de sufrimiento entre en un bar (como cada dia pero diferente al habitual) y nada más entrar… habia una chica limpiando unas mesas que nada mas verla me enamore. Al principio solo hablabamos y no podía para de mirarla. Un dia que nos quedamos las 2 solas ella me beso y todó cambió. Empezamos a salir y cada dia iba queriendola mucho mas con cada cosa que descubría de ella…
    sigo que es muy larga para contarla entera en 1 comentario jejeje: A los 2 meses nos fuimos unos dias a Montpellier (nuestra primera escapada juntas) y allí tuve mis mejores vacaciones disfrutando de todo y sobretodo de la comapñia. No disfrutaba así desde hace tiempo. A la vuelta ya fue todo muy diferente y mucho mas placentero. Que si una escapada por alli, alguna excusa para vernos jejejej. No podiamos aguantar sin vernos. Y esta historia ya tiene nueve 9 meses. (Los mejores de mi vida). Como suelo decir que después de mi ruptura no buscaba el amor pero si lo necesitaba para pasar página. Y e pasado página de una manera espectacular. Tanto que hasta yo me e sorprendido. Es una historia muy resmuida pero lo corto es mucho mejor jejeej
    Por cierto, cumplimos 9 meses hoy.

  4. MíraLES

    Pues entonces feliz día por partida doble!!!! Es curioso cómo a veces buscamos simplemente “pasar página” y lo que nos encontramos es el mejor de los libros

  5. Aroa

    Qué bonitas historias de amor!! la mía es preciosa pero estoy escribiendo un libro sobre ello y sobre mi historia personal, asique si tengo suerte, gusta y me lo publican algún día, compradlo;) no tiene desperdicio

  6. An Bruane

    Histórias muy conmovedoras, de verdad…a veces pienso que esto del amor solo es para un@s poc@s elegid@s, como la loteríay que el resto solo podemos aspirar a soñar con encontrarlo…porque mira que es dificil hacer coincidir a dos personas que se puedan atraer (no solo sexualmente) o que compartan ese vínculo de forma auténtica,son demasiados factores acumulados…

  7. mjs

    la frase que siempre me ha gustado más de mi mujer es la que me dijo cuando a los seis meses nos dimos un anillo y un amigo le preguntó ¿a que te comprometes con ese anillo? “me comprometo a ser feliz para hacerla feliz”. No se cuanto duraremos pero estoy segura que si cada una busca su felizidad es muchísimo más facil dar felicidad a tu pareja. Solo haz lo que a ti misma te haga feliz sino pronto vendran peleas, reproches etc.

    De momento llevamos 3 años y 6 meses de los cuales 2 años viviendo juntas y con muchos planes de futuro.

  8. La perra strikes back

    Yo, si queréis, os cuento historias de terror, que eso que llaman amor ya lo abandoné para las películas Disney… Dios, qué trauma XD

    Como todas, he tenido mis historias (las que contáis son bastante típicas), pero ninguna ha salido bien (me quedo con los buenos momentos, que los malos, son desechables). Tampoco aspiro a encontrar el amor de mi vida: se supone que eso tiene que surgir; y si no surge, entonces es que el destino no quiso nada para mí. La verdad, es que tampoco me obsesiona la idea, no creo que el amor (de pareja, porque el de familia, amigos, y demás, siempre está ahí) sea un pilar fundamental o requisito exigible para ser feliz.

    Igualmente: el amor es bonito para quien le va bien, pero para quien no, no deja de ser una ilusión o un pretexto para no sentirse sola.

    Un beso a todas, sed felices, sea con alguien a vuestro lado o no.

  9. Lu

    Hoy os voy a contar mi pequeña pero marcada historia en mi “loca” vida.
    Llevaba 4 años con mi chico, lo tenia, (o creia tener), todo. Trabajo, amigas, mi familia y un chico que me apoyaba, me entendia y lo daba todo por mí.
    Conocí a una chica, al principio no la miraba pensando en nada más pero con los días ya buscaba tiempo para hablarle, excusas para tomar algo…hasta que llegó el primer beso.
    Hablábamos a diario y nos veíamos cada día que podíamos.
    Al mes decidí romper con mi pareja, quería, necesitaba vivir esa experiencia con una chica que me estaba volviendo loca.
    Después ya nos veíamos prácticamente todos los días, nos íbamos a la playa, paseabamos…incluso nos fuimos un fin de semana de vacaciones.
    A los 3 meses se enteraron mis padres. Ahí comenzaron mis problemas, no lo entendían ni quisieron entenderlo, me obligaron a ir a un psicologo, me restringierón todo lo que tuviese que ver con comunicación, ordenador, móvil…y solo me dejaban salir con mi ex o mis amigas.
    Ahí empezo mi ex a ser mi cómplice, el me venía a buscar a casa para poder quedar con mi chica.
    Los próximos meses fueron muy cuesta arriba, yo vivía frustrada, asustada, deprimida…lloraba sin saber el motivo a veces…
    Pero con todo eso a cuestas, seguiamos juntas.
    Al cumplir 6 meses nos dejamos, tuvimos una gran discusión y pusimos un punto y final.
    Decir que ella era muy celosa, exigente y mentirosa, eran cosas que no me gustaban pero sentía debilidad por esa niña y podía con todo.
    Después de haberlo dejado mi ex chico me pidió que volviesemos a intentarlo, acepté, un gran error, pero quizás era mi única vía de escape si no queria vivir deprimida entre 4 paredes y tener mala relación en casa.
    Actualmente ya pasó un año de esta historia, continuo con el chico pero nada segura de toda esto.
    No estoy de nuevo preparada para romperle el corazón a él y menos todavía a perder a mis padres.
    Quizás soy una egoísta pero esta es mi historia (resumida).
    un saludo

  10. chiquitita

    Yo solo quiero decir que a pesar de todas las barreras de la vida tenemos que mirar hacia adelante ver todo lo bueno q nos depara la vida, sobre todo seamos valientes y enfrentemos a la sociedad con mucho orgullo de ser lesbianas…
    Yo soy feliz al lado de una hermosa mujer a quien amo tanto, yo si pudiera le daria mis oidos para que puera escuchar ella me dio una leccion de vida muy bella, tonto quejarme de la vida sin darme cuenta que a mi lado tenia un ejemplo de vida quien me entendia y trataba de escuchar todo lo que yo decia quien me brindo su amor su apoyo cuando mas lo necesitaba. Ahora me doy cuenta de como a veces tenemos que mirar a nuestro alrededor y valorar las cosas tan bonita que tiene la vida.

  11. Yo, ayudame

    He tenido muy vagas experiencias con mujeres, tengo 17 años. Hace 1 año y medio conocí a una chica con la que me entendía muchísimo, eramos prácticamente inseparables, ella nunca ha sido muy femenina y yo solo un poco y de por sí las relaciones con las mujeres se me dificultan mucho.Con ella eramos super guaches, brusacas, pero al tiempo nos comprendíamos, era como si hubiera encontrado a “mi alma gemela” por decirlo así, por que a pesar de que teniamos diferencias abismales en ciertos pensamientos, que parecian irreconciliables, nos unía nuestra visión de la vida y si no era eso, no importa, en todo caso no nos podíamos alejar. Yo siempre la vi simplemente como una amiga, casi una hermana, por que con ella viví momentos muy difíciles y ella nunca me dejo. Hasta que un día por un juego la bese y fue como si el mundo se detuviera ( aclaro, yo ya había besado a otras)y desde ahí me enamore y pues nos besabamos, nos tomabamos de la mano y un día acepto ser mi novia. Cuando estabamos super bien, un día cualquiera me termino y se fue, la veo de vez en cuando, de lejos, ya no nos hablamos. Ella considera todo lo que paso como un error, yo lo veo como una experiencia, que me destruyo y destruyo todos mis entornos, el escolar, el familiar y emocionalmente me dejo muy mal, porque si se hubiera quedado yo habria luchado por lo nuestro, pero sola, como me enfrento al mundo con esto? Yo era tan diferente, ahora siento que no soy ni una cuarta parte de lo que solía ser. Necesito que alguien me guié hacia algo que no sean estas ganas de morirme si ella. La extraño tanto

  12. White

    El amor será muy bonito, será todo lo que sea pero no se puede vivir obcecada con el, lo digo yo que soy la que está obcecada por que no lo encuentro después de haberlas pasado muy putas y de que me destrozaran por dentro dos veces. A veces lo mejor es olvidarse de él y vivir el dia a dia como si fuera único y no amargarse tanto ninias

  13. Jessica

    Q lindas historias… x mi parte soy lesbiana y hace 7 años q no dejo d pensar en mi adorada profe mar..si tan solo m hubiese animado dejando d lado mi timidez algo hubiese pasado,x ese miedo a su rechazo m calle y x la cual llevo guardado este amor.. hace 2 meses la vi pero no m reconoció.. la ubique x facebook pero no m atrevo a decirle d este amor.. no m atrevo a meterme en su vida actual, con q derecho?? Solo m queda guardar este amor muy dentro d mi..

  14. valesu

    hola! he venido a contar mi experiencia, tengo 16 años, hace dos años atras me cambie de curso y conoci un grupo de amigas geniales, mi colegio es solo femenino y yo nunca he sentido nada por la mujeres, inclusive siempre he tenido mas amigos hombres que mujeres, ademas de eso he tenido varios noviazgos, pero nunca senti lo que senti al conocer a mi mejor amiga, al instante no sentia nada, pero poco a poco la conoci mejor y no pude evitar tenerle mucho cariño y confianza, ella aceptaba todo el cariño que le daba, casi todo el dia la abrazaba y hablaba con ella, pero con el tiempo empece a desear mas que un simple abrazo, no me lo explicaba, mi familia es religiosa y yo tambien, se suponia que me desagradaba aunque sea un poco la idea de las parejas gays, entre en una guerra conmigo misma, me odiaba por amarla, pase de un extremo al otro y me cortaba por tener deseos asi, no soy buena ocultando cosas y ella se dio cuenta de que estaba haciendo cosas como loca, inventaba excusas o lo relacionaba con cosas feas que me pasaban, hasta que ya no lo podia negar, e intente mandarle indirectas, poco despues de eso, escondida en una parte del colegio, paso que ella se acosto sobre mis piernas, en una posicion perfecta para besarla, la idea me invadia y el deseo no se detenia, tape nuestra cara con mi pelo todo largo y la bese en la frente, segui besandola bajando hasta llegar a sus mejillas, cuando ya estaba tan cerca de sus labios, no podia besarla, sentia que si lo hacia, todo iba a cambiar, en ese momento mi corazon latia como loco, asi que solo roce sus labios con los mios y me aleje, pero antes de que todo terminara, ella me tomo del cuello y me beso, fue el mejor beso de mi vida, y aunque tenga mucho por enfrentar con unos padres tan religiosos, no he podido dejar de amarla, ya llevamos 1 año juntas. y ha sido lo mejor que me ha podido pasar


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