FugacePiacere

Novela Erótica. “Fugace piacere” I

Nota de la autora

mirales.esFugace piacere es una novela corta por entregas y cada jueves se publicará un nuevo capítulo en la revista MíraLES. Pertenece al género erótico y está salpicada por el BDSM (es un acrónimo para Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión,  Sadismo y Masoquismo). Algunas escenas pueden tener contenido sexual explícito, de manera que si decides leer la novela lo haces bajo tu responsabilidad.

Antes de dar paso al primer capítulo me gustaría aclarar que el BDSM abarca muchas prácticas y muy diferentes. Fugace piacere tan solo reproduce mi concepción de esta sexualidad alternativa a partir de mis propias experiencias. A pesar de ello, es importante dejar constancia de que las actividades que se llevan a cabo en el BDSM real son, como indica su lema, sensatas, seguras y consensuadas.

Espero que disfrutes de la novela tanto como yo he disfrutado escribiéndola. Ojalá Lady Amanda te cautive y se convierta en la protagonista de todas tus fantasías, pues se ha convertido en la protagonista de las mías.

Dulce lectura.

Capítulo 1

Empujé la metálica y pesada puerta que daba la bienvenida al lugar. Sentía cómo mi corazón latía con rapidez. Estaba nerviosa. Dejé que mis pasos me llevaran hasta la barra, mirando al suelo, y pedí agua con gas en cuanto una camarera vestida de negro se acercó. Sólo entonces, me permití mirar a mi alrededor. Lo primero que llamó mi atención fue la vestimenta que llevaba la mayoría de la gente que se encontraba en aquella cafetería fetichista: corsés, medias de rejilla, prendas de cuero, collares en el cuello e incluso algunos llevaban una correa. Sin embargo, lo que más me sorprendió fue el hecho de que ciertas personas estaban arrodilladas a los pies de sus dominantes. Tragué saliva, cogí el vaso de agua con gas y fui a sentarme a una de las mesas.

Por dentro estaba deseando que nadie percibiera mi presencia, aunque sabía que era imposible. Seguía clavando la mirada en el suelo de parqué oscuro sin atreverme a levantar la vista y hacer lo que había venido a hacer: observar y aprender. Seguramente tenía varios pares de ojos puestos en mí y eso me inquietaba todavía más.

El sonido de unos tacones contra el suelo me hizo salir de mis cavilaciones. Levanté la cabeza y descubrí frente a mí a una mujer muy atractiva. Llevaba el pelo rubio oscuro en un medio recogido, un corsé rojo con detalles de encaje y una falda negra ajustada. Sus largas piernas estaban cubiertas por unas medias casi transparentes también negras. Los zapatos de tacón eran de charol. Cuando terminé de escrutarla descansé mis ojos en los suyos y no pude evitar morderme el labio sin querer. Sobre todo porque no podía mirarla a la cara por culpa del corsé, que realzaba su pecho sin dejar mucho lugar a la imaginación.

Carraspeó y noté cómo un rubor teñía mis mejillas. La observé con cautela, esperando que hiciera o dijera algo. El silencio se alargó durante varios segundos en los que notaba como si me costara respirar. ¿Sería porque estaba en un lugar que no debería ni pisar? ¿Porque estaba rodeada de fetichistas y amantes del sadomasoquismo? ¿O porque no sabía cómo tenía que actuar y comportarme dentro de aquel antro? Como si pudiera adivinar lo que estaba pensando, la mujer despertó de ese letargo, apartó la silla que había frente a mí y tomó asiento con movimientos gráciles. Me miró y sonrió.

Ciao, bienvenida —susurró en un marcado acento italiano, arrastrando las vocales, con una voz que me hizo estremecer—. Soy Amanda. Para ti, Lady Amanda.

Una voz en mi interior me hizo querer replicar. ¿Por qué tenía que llamarla Lady Amanda y no simplemente Amanda? Después recordé que en aquel ambiente todo funcionaba de forma diferente; con una jerarquía, unos rangos, unas normas. Y si me pedía que me dirigiese a ella de esa manera significaba que, con seguridad, se trataba de una dómina.

—Yo soy Noe.

—Noe —repitió.

—Noe.

—¿Te has perdido, Noe?

Bien, sabía que quizá no llevaba la vestimenta más apropiada —un vestido rojo ajustado y unas sandalias de cuña— y que mi actitud tampoco debía estar a la altura del lugar. ¿Pero tanto se me notaba? Me dije que si quería pasar desapercibida en aquel entorno tenía que ser capaz de transmitir seguridad y que pareciera que todo estaba bajo control, aunque no lo estuviera.

—No, no me he perdido, estoy donde quiero estar —dije en un tono serio.

—Entonces supongo que también quieres acompañarme a una de las salas del local.

Ladeé la cabeza escuchando su voz y me sentí hipnotizada. Incluso llegué a preguntarme si tendría el autocontrol suficiente para decirle que no. Una parte de mí sabía que estaba adentrándome en un terreno desconocido y que si aceptaba, no habría marcha atrás. Pero la otra se estaba dejando llevar por los encantos de Lady Amanda: su figura espectacular, su voz, su carisma y, por encima de todo, aquel aura misteriosa que parecía irradiar. Y esta última parte estaba deseando dejarse llevar por una vez en la vida.

—Por supuesto.

—Sígueme, Noe —me ordenó antes de ponerse en pie y echar a andar hacia un pasillo oscuro que había al fondo de la sala.

Estaba absorta observando sus movimientos, siguiéndola; como si caminar sobre sus pasos fuera todo lo que necesitaba para vivir. Hasta me olvidé del agua con gas que acababa de pedir.

Al fondo del pasillo había una cortina negra que daba paso a la parte privada de la cafetería y continuamos andando por otro largo pasillo decorado con cuadros minimalistas. Había puertas pintadas de diferentes colores y Lady Amanda se detuvo frente a una rojo carmín. El cartel que colgaba de dicha puerta decía: “Piedi, perché li voglio se ho ali per volare”. Lo traduje rápidamente y recordé que se trataba de una frase que había dicho la pintora mexicana Frida Kahlo en algún momento de su vida: “Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar”. ¿Qué debía significar aquello? ¿Y por qué sólo esa puerta tenía una inscripción?

Lady Amanda introdujo una llave en la cerradura y se abrió paso entre las sombras. Yo la seguí. La habitación descansaba en la penumbra y me pareció percibir un ligero olor a canela. De pronto, se hizo la luz. Observé la cama —mucho más grande que las de matrimonio— y la cortina de terciopelo escarlata que la rodeaba. Los armarios altos al fondo y las cómodas con cajones. El chaise longue del mismo color que la cortina. La pared entera llena de espejos. El sofá y la mesita frente a él. A Lady Amanda mirándome con esa expresión curiosa en el rostro. Me sentía abrumada.

—Bienvenida a mi paraíso —murmuró acercándose a mí.

 Thais Duthie




There are 16 comments

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  1. elisa

    El BDSM es para muchos (me incluyo) un tema desconocido pero siempre hay nuevas maneras de conocer cosas por lo que espero con ansias el siguiente capitulo Thais.

  2. Morbus

    Me ha encantado la historia lésbica con la temática “BDSM”, la cual no practico, pero ojalá pudiese y encontrase a una mujer que fuese “Femdom”. He leído mucho sobre ello, hay muchas cosas que me llaman la atención, y me llenan. Pero sé que es un mundo que no es fácil acceder. Dicho esto, Enhorabuena, y te leeré cada jueves. No hay muchos relatos como libros de lesbianas que traten el bondage, relaciones D/s, etc…

    Un cordial saludo.

    • Thais Duthie

      Si te interesa el BDSM, leer sobre ello es un buen inicio. Puede ayudarte a hacerte una idea de cómo es y acabarás descubriendo si realmente te gusta o no. En efecto, no es un mundo al que no es fácil acceder, pero siempre hay personas que están dispuestas a echarte un cable.

      ¡Muchas gracias por tu apoyo! Nos leemos el jueves 😉

  3. Edurne

    Mmmmm aún no he leído el segundo capítulo y ya me apetece conocer más a Lady Amanda….me parece un personaje muy enigmático y cautivador. Y aunque me confieso absoluta desconocedora de este “mundo sexual”, reconozco, que me pica la curiosidad..curiosidad felina…
    Thais, mi más sincera enhorabuena. Esto promete….

    – Xx

    • Thais Duthie

      Me alegra mucho leer tus palabras, Edurne. Mañana saldrá el capítulo 2 y podrás conocer un poquito mejor a Lady Amanda. Aun así, es un personaje con muchos secretos…

      ¡Gracias por tu apoyo!

  4. FreyaD

    Primero q nada, Thais q buen inicio, suelo leer y siempre lo q me enamora de un libro son las primeras lineas… y debo confesarte q me has enganchado.
    El mundo del bdsm no me atrae mucho, respeto a quienes lo practican. Me parece q debes tener muy claro lo q quieres para ser parte de ese estilo de vida.
    Mucho exito Thais y …. dame mas q no me aguanto (broma)

    • Thais Duthie

      ¡Muchísimas gracias!

      Mi intención con “Fugace piacere” era, en parte, sacar de entre las sombras al BDSM. Para quien no sepa nada puede ser muy inquietante y parecer inseguro, pero no es así en absoluto. Es bueno conocerlo desde dentro.

      Ojalá los próximos capítulos te sigan enamorando tanto como este y disfrutes con la lectura 😉


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